COLUMNA: Paracaídas

El túnel del tiempo de la UdeC 

Por Rogelio Guedea

Los que me conocen de cerca saben que soy un apasionado de todos aquellos lugares que sean punto de encuentro social (ferias, circos, mercados, tianguis, etcétera), aunque siempre  mi presencia sea la de un testigo silente, esto es alguien que se sienta en un rincón medio sombrío a observar a los otros o transcurre simplemente con la consigna de pasar desapercibido por los demás. Lo mejor es cuando observas sin ser observado. La feria, por tanto, es para mí el paradigma de este gusto por observar ese transcurrir de la gente y esos encuentros fortuitos con conocidos que no habías visto en muchos años y quienes, en ocasiones, hasta tienen que recordarte su nombre. Cuando puedo, voy todos los días a la feria, no se salva ni uno solo, y lamento no hacerlo (como en estos días) cuando no puedo. Sin embargo, el otro día pude caminar la feria de orilla a orilla y detenerme en algunos de los stands del área central, entre ellos el de la Universidad de Colima, mi Alma Mater. Me habían dicho que se había diseñado un túnel del tiempo que hacía gala de genuinidad y no me lo quería perder. En efecto, entré en el stand y recorrí su Túnel del Tiempo, el cual nos da noticia de la evolución que ha tenido nuestra Casa de Estudios desde sus origines hasta nuestros días. El diseño es excepcional y hasta elogiable en sus detalles y la información que provee da motivos para no tener pretextos como para no reconocerse en una institución que ha perneado de muchas maneras la vida de nuestra sociedad colimense. Cada año da cuenta de la creación de facultades, institutos, bachilleratos, nuevos edificios e instalaciones, inicio de periodos rectorales o fundación de agrupaciones. El trabajo es impecable y yo incluso cuando terminé el tercer recorrido pensé en la posibilidad de que pudiera ser editado en forma de libro, un libro genuino que se abriera como se abre una tira de billetes de lotería, de esta manera podría convertirse en una material muy didáctico para aquel que busque conocer qué fue y qué es la Universidad que lo formó o en la que trabaja. No creo que ningún universitario debería perderse la posibilidad de visitar el Túnel de Tiempo en el stand de nuestra institución, podría incluso ser sorprendido con algún dato o imagen, como fue mi caso, que me vi en la foto con la que ilustraron la fecha en que fue fundado el Coro de Niños Cantores en el año 1972, justo dos años antes del año en que nací. En la foto aparezco cantando en primera fila, del lado izquierdo, el primero de derecha a izquierda, con el pelo tapándome la frente. Me ha dado gusto verme en el túnel del tiempo, pue esto lo ha hecho más significativo para mí. A veces pongo más atención a la foto y dudo de que sea yo, pero es normal: también dudo de que exista el tiempo. No nos dilatemos más en este entresijo de nombres y tiempos y vayamos a la Feria a visitar el stand universitario. Se los aseguro: no les quedará a deber.

Print Friendly, PDF & Email
Etiquetas
Sin Comentarios

Deje su Comentarios