COLUMNA: Paracaídas

Jóvenes construyendo… la misma corrupción de siempre

Por Rogelio Guedea

 A los jóvenes no hay que culparlos, porque muchos de ellos ni siquiera existen en el programa de “Jóvenes construyendo el futuro”, otros seguramente no supieron quizá que fueron usados para fines corrosivos, otros más (los más necesitados) ni se enteraron de que este programa existía, aun cuando podía haberles cambiado la vida. En cualquiera de los casos, el diputado Carlos César Farías ha mantenido la mano en alto con respecto a este tema y ahora se sabe que, luego de ser exhortado por la comisión de gobierno, se dio a la tarea de viajar a la Ciudad de México para presentar ante la PGR, la Función Pública y la Auditoria Superior de la Federación una denuncia en contra del diputado Vladimir Parra por estos lamentables hechos en los cuales está innegablemente implicado, aun cuando haya hecho el intento de negarlo. El diputado Carlos César Farías ha dado ya un paso importante para esclarecer un caso de corrupción que bien debería dejar inhábil al diputado Parra Barragán ante la comisión de una grave falta en perjuicio no sólo de tantos jóvenes que necesitaban y no pudieron gozar de este beneficio, sino también de un programa que fue anunciado por el presidente López Obrador como uno de las líneas eje de su gobierno, y todo para que se hiciera un mal uso del mismo, o peor aún, para que ni siquiera hubiera llegado a cristalizar como se pensaba. Lo que se escucha en los corrillos del honorable recinto legislativo es que el diputado Parra Barragán hizo un uso discrecional de este programa y no le había beneficiado sino a sus propios intereses, además de que corrompió la bondad de este proyecto lopezobradorista dándole a quienes no lo necesitaban los nobles beneficios que este programa del gobierno federal impulsa. La denuncia ante las autoridades federales por parte del diputado Carlos César Farías no debe tomarse a broma, pues si el diputado Farías, respaldado por la mayoría de diputados, se ha lanzado con todo en contra del diputado Parra Barragán es porque existe el convencimiento real de tal corrupción, en la que es muy probable que estén implicadas muchas más personas. Es lamentable la maraña de suspicacias que se ha desvelado detrás de este programa que prometía ser un aliciente para las futuras generaciones, pero afortunado que sean los de la misma casa (el Congreso local) los que empiecen a limpiar toda la suciedad que se va expandido antes de que en el momento menos pensado deje a todos salpicados. Por su parte, Morena Colima tiene que empezar también a echar cloro en varios rincones de su casa y blindar el proyecto lopezobradorista de todos aquellos que con una mano le ponen “me encanta” a las publicaciones del Presidente y con la otra le clavan un puñal por la espalda, un día y otro también, al mero corazón de la Cuarta Transformación. ¿En qué momento se dará, pues, el despido de estos falsos pregoneros?

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