COLUMNA: Perspectiva adolescente

Rezagos económicos de la pandemia

Por Naomi Arelí Villafuerte Martínez

Las medidas tomadas en la cuarentena dejan a la intemperie a millones de trabajadores. Casi el 50% del total de mexicanos no tiene el dinero suficiente para adquirir los productos básicos. Además, 56% de los trabajadores activos está dentro del sector informal, donde no tiene seguro social, Afore, derecho a jubilación, pensión, ni ningún tipo de prestaciones. Gente que vive al día, o que no tienen un ingreso asegurado: simplemente si no mueren a causa del virus mueren de hambre.

En México no hay mecanismos que aseguren el ingreso de las familias en caso de un confinamiento total, como se ha establecido en otros países, debido al Covid-19, por ejemplo en Francia, donde los obreros hacen uso del denominado “chômage partiel ou technique” (desempleo parcial o técnico). Que permite tener una parte equivalente al 80% y hasta el 100 % (con bonos de la empresa).

Cabe aclarar que México cuenta con un “seguro de desempleo” utilizado cuando se pierde totalmente el empleo. Permite retirar montos de dinero de las cuentas individuales de Afore. Sin embargo, sólo es accesible a algunos estados de la República. Éstos aumentaron 53% durante el mes pasado, como respuesta al coronavirus.

En efecto, el Covid-19 ha enfermado no sólo personas, sino a economías también, teniendo un impacto negativo en el turismo, comercio y productividad. Sólo en Estados Unidos, aproximadamente 30 millones de trabajadores han perdido sus empleos hasta finales de abril. De acuerdo con cifras del Departamento del Trabajo de EUA, millones de desempleados surgen más en el mundo, cuando los efectos económicos de la pandemia apenas empiezan. Los expertos dicen que la regresión económica afectará principalmente a la clase trabajadora.

De acuerdo con un informe de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), alrededor de 300 millones de empleos pueden perderse por la pandemia, es decir, el 81 por ciento de la fuerza de trabajo mundial, por lo que se estima que 1,250 millones de trabajadores en el mundo están en riesgo de perder su cargo por pertenecer a los sectores donde el impacto del Covid-19 será más significativo, particularmente: el comercio, servicios de alojamiento, industria manufacturera y servicios de alimentos. Los especialistas precisan que la primer medida para reducir los gastos sería recortes de personal, en segundo lugar las reducciones de salarios, la exigencia de más horas laboradas por igual salario, los recortes a servicios públicos y la disminución o suspensión de beneficios laborales.
Se espera que la región de América Latina y el Caribe presente un crecimiento negativo promedio del -5.3% en el PIB, en particular, México sufrirá una caída del -6.5% del PIB, según las proyecciones de crecimiento de la Cepal.

Para lo que resta del año, se proyecta que en América Latina 11.6 millones de personas pierdan su empleo a causa de la pandemia, lo que se podría traducir en un ensanchamiento de la economía informal. Independientemente del lugar del mundo donde se esté, del sector y de la actividad económica a donde se pertenezca, el trabajo a nivel mundial tendrá graves afectaciones. Según el Observatorio de la OIT, en el reporte “Covid-19 y el mundo del trabajo” se comenta que «el recuento final de las pérdidas de puestos de trabajo en el 2020 dependerá fundamentalmente de la evolución de la pandemia y de las medidas que se adopten para mitigar las repercusiones».

No nos queda más que estar unidos y esperar lo mejor, no dejar que las proyecciones nos asusten, sino ser valientes y enfrentar el desconocido futuro; tomarlo por los cuernos y demostrar que juntos podemos con esto y más.

Print Friendly, PDF & Email
Etiquetas
Sin Comentarios

Deje su Comentarios