COLUMNA: Pupitre al Fondo

Daniela Muñiz, una precandidata de dieces
Por Blanca F. Góngora

Estoy sentada en mi Pupitre al Fondo desempolvando carpetas y recuerdos y hay uno que hoy quiero compartirles, aparece en mi lista de 3°B, generación 2000-2003, de la secundaria Gregorio Torres Quintero T.V. en Tecomán, Colima. Su nombre es Daniela Muñiz, Dany quien ahora es precandidata a diputada federal del Distrito 02 por el partido político Morena, pero lo mismo hubiera escrito de ella si hubiera sido de cualquier partido, porque lo único que me mueve es dar mi testimonio de aquellos tiempos en que fue mi alumna en secundaria, donde dentro de mi asignatura (Español) siempre fue muy entusiasta y hasta llegué a creer que se inclinaría por estudiar letras, le gustaba leer, escribía muy bien, por ahí escribió en aquél tiempo un cuento breve que se titulaba La chica que perdió la luna y entonces llegué a creerlo: sería escritora; pero no, no fue así, ya que estudió una licenciatura en Biología y una maestría en Ciencias del Mar, por lo que con ello además de la naturaleza y de las futuras generaciones de adultos a quien ha tratado de concientizar con charlas y con acciones de defensa ecológica, ganaron también sus maestros de Ciencias aunque lamentablemente ninguno de ellos (el maestro Magallón, el maestro Salvador Cruz y el maestro Quiroz) vive ahora; por lo tanto, no saben que nuestra alumna se inclinó por sus áreas de estudio, ni mucho menos que es precandidata a diputada federal, estarían tan felices como yo seguramente.

Daniela Muñiz fue una alumna de dieces: diez en Español, diez en Matemáticas, diez en Biología; es decir, una alumna de diplomas y cuadros de honor. Estaba en el taller de Dibujo y también tenía talento para ello. Era alegre, de amplia sonrisa, cantadora y muy platicadora por lo que más de alguna ocasión se le cambió de lugar (le gustaba sentarse atrás porque podía ver así el panorama más completo de su día a día) pero a donde llegaba volvía a platicar, sonreír y “hacer grupo” porque su carisma siempre fue y sigue siendo grande, tan grande que por algo fue jefa de grupo, de ahí sus cualidades de liderazgo desde niña y que ahora no solo conserva, sino que las ha potenciado tanto con su formación educativa así como con mucho trabajo de voluntariado y asistencia social y apoyo ambientalista: es buzo certificado, es guía turística (le encanta viajar y eso es maravilloso porque persona que viaja, persona que aprende y se sensibiliza), es solidaria y suele ayudar a las personas de diferentes maneras, tiene ya un largo recorrido haciendo obras sociales. Algunas escuelas primarias han tenido la suerte de tenerla como invitada para dar charlas sobre educación ambiental. Es decir, tiene desde niña muchas cualidades y talentos, mucha sensibilidad, mucha empatía, es una persona alegre, siempre lo fue, la recuerdo de pronto en las tradicionales tardeadas o discos en la secundaria siempre feliz y mientras la recuerdo escucho de fondo, en mi memoria, aquella canción famosa de Aserejé que se tocaba en sus tiempos de secundaria. Nunca fue una niña de escándalos y ahora, aunque quisieran formárselos, se volverían ceniza, polvo, nada, porque su trayectoria de vida la respaldan.
Creo que estos son los nuevos liderazgos que necesitamos en nuestras instituciones, en nuestros gobiernos y en cualquiera de los partidos, personas con formación, con información, con limpias trayectorias, con historias de vida dentro de los valores universales tradicionales. Yo, desde aquí, deseo que Daniela Muñiz no solo sea precandidata, candidata, diputada, deseo sobre todo que siga siendo feliz y siga siendo ejemplo de vida, esfuerzo, formación y vocación para nuestra sociedad.

www.facebook.com/blanca.fonseca.gongora

 

 

Las opiniones expresadas en este texto periodístico de opinión, son responsabilidad exclusiva del autor y no son atribuibles a El Comentario.

Print Friendly, PDF & Email
Etiquetas
Sin Comentarios

Deje su Comentarios