Opinión

COLUMNA: Socializando Datos

Poner fin a las desigualades

Por Balvanero Balderrama García

balvanero@gmail.com / @Balvanero.B

El Sida desde su aparición ha transitado por la marginación, el estigma, desprecio, desatención, el señalamiento social.

De acuerdo al sitio de ONUSIDA, el día dedicado a la visibilización y atención de quienes padecen -literalmente- esta enfermedad en 1988, fue el primero dedicado a la salud en el orbe: Día Mundial del SIDA. Así, se han sumado ventanas de tiempo para reflexionar sobre la diabetes (nov 14), polio (oct 24), lepra (ene 23), cáncer (feb 04), la salud universal (dic 12), por mencionar algunos.

Hace 33 años, Únete al esfuerzo mundial contra el Sida, fue el primer lema; y, desde entonces, cada primero de diciembre, la reflexión mundial gira en torno a esta enfermedad: prevención, atención, cuidados, información, sensibilización.

No es cosa menor negar una realidad, el desvirtuarla, envolverla en la bruma de la ignorancia incide en que al desconocerse la naturaleza de lo invisibilizado puede derivar en mayores contagios y en la discriminación sin sentido de personas con esta enfermedad.

Tener Sida es una situación límite. La pobreza, que se vive en casi el 50% de la población en nuestro país, agrega un factor que la hace insufrible; a lo cual se agrega un servicio de salud deficiente en el cuadro básico de medicamentos, no digamos en los especializados.

El INEGI difundió datos a propósito de este día mundial, señalando que la tasa de mortalidad nacional, en el 2020, fue de 3.62 por cada 100 mil habitantes; para los varones es el doble, 6.19 y para las mujeres 1.17, también por cada cien mil. En números absolutos, se registraron 4,573 muertes por esta causa en el 2020.

Por entidades federativas, la tasa de mortalidad más alta por VIH la tiene Quintana Roo (10.25), Colima (9.40) y Campeche (7.52) por cada 100 mil habitantes.

Hay muchos espacios para el enfoque y la atención de esta pandemia -también lo es-: políticas públicas, infraestructura, acceso a medicamentos, promoción de los derechos humanos, datos estructurados y sistematizados, erradicar el estigma y la discriminación.

Por ello, es de especial relevancia hacer eco del lema para este año que propone ONUSIDA: poner fin a las desigualdades, poner fin al sida, poner fin a las pandemias.

En el contexto de los 16 días de activismo propuesto por el #25N, también hay que recordar que el sida afecta a las mujeres, no solamente a varones. Las líneas de acción señaladas, enunciativas no exhaustivas, tendrían impacto en la persona como tal, integral, con sus diversas realidades y pesares, con sus esperanzas y dolores, con sus circunstancias personales y comunitarias.

 

#Todoslosderechosparatodaslaspersonas

#Ponerfinalasdesigualdades

#Pintarelmundodenaranja

#Pongamosfinalaviolenciacontralasmujeres

 

Las opiniones expresadas en este texto periodístico de opinión, son responsabilidad exclusiva del autor y no son atribuibles a El Comentario.

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