El Comentario - Universidad de Colima

COLUMNA: Tarea Pública

Monologo presidencial 

Por Carlos Orozco Galeana

El semanario Desde la Fe, órgano oficial de la Iglesia católica, criticó recientemente en un editorial el estilo de gobernar del presidente AMLO. Y el pasado  18 de agosto, ratificó que ve en su gobierno una renuencia constante y prolongada para dialogar con los distintos sectores de la sociedad.

“Hemos visto mucha confrontación entre el presidente y sectores que piensan distinto; hemos escuchado descalificaciones y se ha hecho más evidente y preocupante una polarización política y social que divide a actores que deberían trabajar juntos.

“Ya sabemos que en las dictaduras los jefes de Estado se dedican a destruir tanto desde el discurso como en los hechos a sus oponentes. Es el caso cercano de Venezuela o de Nicaragua, pero en México no habíamos tenido ese tipo de experiencia”.

Llama la atención que la Iglesia católica haya decidido levantar la voz en ese tema político. Eso significa que comienza a ver luces de alarma. “Desde el púlpito presidencial, se ha tomado la decisión de sustituir la política, sinónimo de acuerdo, alianzas de unidad, por la confrontación. Tenemos un país con niveles crecientes de inseguridad y violencia. Y para cambiar el país,  es necesario buscar la unidad y la reconciliación nacional”.

Agrega el editorial: “Esto trae a la mente a Nelson Mandela, líder sudafricano que pasó 27 años en la cárcel por luchar contra la discriminación de su pueblo. Se presentó y ganó las elecciones y se dedicó, como presidente, a desmontar el sistema racista, injusto y empobrecedor que se había apoderado de Sudáfrica durante décadas. Pero no lo hizo dividiendo y confrontando a negros con blancos, ni atizando odios y rencores ancestrales”. La puntilla a su crítica: “El presidente López Obrador ha mencionado en su interminable retórica a Mandela. Pero solo mencionado. Haría falta que lo leyera y, de verdad, lo entendiera”.

La verdad que es la crítica más dura hasta hoy que la iglesia católica endereza al tabasqueño. Es una invectiva que muchos mexicanos comparten, sin duda, principalmente los que no están de acuerdo con el sarcasmo que hace frente a los que piensan distinto que él, los fifís, los de la “mafia del poder”, los conservadores, etc. López Obrador está gobernando sin contrapesos e imponiendo su ley descalificando a quienes lo cuestionan, a los que llama de mil maneras. Y el colmo: no baja de corruptos a funcionarios acusándolos sin pruebas. Los descalifica y los echa a las fieras para que los destrocen moralmente. Igual hace contra líderes de oposición o de organizaciones sociales o ciudadanas que no se amoldan a la 4T. Es una película repetida y de mal gusto.

El editorial Desde la Fe pondera justamente la experiencia de Nelson Mandela, quien a pesar de que le fue entregada la presidencia tras casi tres décadas en prisión, convocó a elecciones y no cayó en el garlito de la violencia que tan bien habían practicado sus antecesores. Mandela, ciertamente, no lastimó a nadie, ni a rivales blancos ni a correligionarios suyos. Fue bondadoso en ese cambio político y social que encabezó, jamás acusó a nadie de corrupción en la tribuna ni se presentó como el mesías de Sudáfrica, ni se burló de nadie. Su discurso fue conciliador y por ello trascendente. Fue humilde como preso y, como presidente, tolerante y efectivo. Su aporte fue grandioso para una nación destruida moralmente. Fue un auténtico líder, lo sigue siendo después de muerto. Mandela fue un bálsamo para su pueblo, su entorno era bastante difícil tras siglos de explotación británica y, sin embargo, jamás perdió la compostura. Respetó la ley siempre.

México vive una etapa de ajuste de políticas a raíz de un gobierno nuevo y distinto al de los 30 años de liberalismo económico. Hay  gran injusticia y un estado de Derecho pálido frente a las necesidades del país. Esto es lo que ha de resolverse, y esto es ciertamente lo que persigue AMLO pero con métodos muy cuestionados por ahora.

Debe disiparse para bien de los mexicanos la voracidad bancaria, que nada más significó ganancias ¡por más de 18 mil millones de pesos en solo un mes! Los besos y abrazos que se dio con Slim hace días, significan que los señores del dinero están felices con el presidente pues no los toca ni con el pétalo de una rosa.

Y por último, la Arquidiócesis de Médico envía un misil más a la 4T en comunicación del 18 de este mes, al cual me referí en el inicio de este escrito y que abordaré ampliamente en colaboración posterior.

 

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