COLUMNA: Voces Educativas

Educación Ambiental

Por Elías Martell Denis

 

Actualmente una de las problemáticas mundiales que genera mayor preocupación es el deterioro ambiental. Las causas detonantes del asunto en cuestión se asocian al crecimiento demográfico, el incontrolable crecimiento industrial y el excesivo consumo de los recursos naturales. Todo ello ha suscitado consecuencias para el planeta y sus habitantes, tales como el origen de enfermedades, el calentamiento global y la extinción de especies de flora y fauna.

En este marco situacional de desestabilización y degradación del entorno, la educación ambiental cobra relevancia, y se posiciona como una de las herramientas sociales de mayor calado para combatir y mitigar el desgaste del medio natural y sus ecosistemas.

Las finalidades de la educación ambiental son diversas, cada una de ellas encaja por lo menos, en alguna de las siguientes dimensiones: el ámbito cultural y cognitivo. Desde la primera esfera, la educación ambiental pretende generar a través de procesos educativos, un fenómeno de reproducción y transformación cultural de las nuevas generaciones, esto es, generar en ellas un cambio ideológico y comportamental, enfocado a promover la conciencia ecológica en lo individual, escolar y colectivo.

El objetivo es pasar de la indiferencia por el cuidado del medio ambiente, a la preocupación proactiva por la protección del entorno. Así pues, desde las escuelas, se busca promover una educación que promueva ideas, actitudes, valores y prácticas que formen ciudadanos amigables con la naturaleza, con el propósito de “retomar la senda de respeto de todo lo que tenga vida, no solo la humana” (Severiche, Gómez y Jaimes, 2016, p. 272).

Por otro lado, abordando a la educación ambiental desde la perspectiva cognitiva, esta no debe concebirse sólo como una asignatura más en el currículo, de la cual se toman contenidos y se transfieren a los estudiantes a través de conceptos y teorías, con el único propósito de acumular conocimientos sobre la materia. En cambio, la educación ambiental debe incitar a los estudiantes a “evaluar analítica y reflexivamente su posición y conducta respecto del medio” (Paz, Avendaño y Parada, 2014, p. 260).

En suma, la educación ambiental sirve como una herramienta de reconstrucción cultural que ayuda a cumplir los fines y objetivos de la responsabilidad social para alcanzar el desarrollo sustentable (Avendaño, 2012).

Bibliografía

Avendaño, W. (2012). La educación ambiental (EA) como herramienta de la responsabilidad social. Revista Luna Azul, (35), 94-115.

Paz, M., Avendaño, C. y Parada, A. (2014). Desarrollo conceptual de la educación ambiental en el contexto colombiano. Revista Luna Azul, (10), 250-70.

Severiche, C., Gómez, E. y Jaimes, J. (2016). La educación ambiental como base cultural y estrategias para el desarrollo sostenible. Telos. 18 (2), 266-281.

 

 

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