Cultura

Concluye la 35 edición de la FIL de Guadalajara con pérdidas por pandemia

La edición 35 de la Feria Internacional del Libro (FIL) de Guadalajara, concluyó con la asistencia de casi 252 mil personas, un déficit económico y el cambio de estafeta al Emirato de Sharjah, que será el invitado de honor en 2022.

Pese a la reducción del aforo respecto al periodo antes de la pandemia y una menor asistencia de editoriales internacionales, la feria cerró una edición híbrida en la que el 70% de las 1,621 actividades fueron presenciales y en la que prevaleció la emoción del reencuentro cara a cara, según dijo en una rueda de prensa Raúl Padilla, presidente de la feria considerada la más importante de habla hispana.

Detalló que de los 251,900 asistentes, 205 mil se congregaron en la Expo Guadalajara, el recinto ferial principal en el que se aplicaron estrictos protocolos sanitarios, se implementaron dos horarios para los visitantes y se ampliaron los pasillos para evitar la conglomeración de personas.

La disminución en el número de asistentes es significativa en comparación con las casi 850 mil personas que ingresaban en ediciones anteriores, pero esto permitió “un extraordinario flujo y manejo” de las personas que evitó que en la feria se presentara algún caso de contagio de Covid-19 y, además, favoreció las ventas, subrayó Padilla.

Hubo “un cerco sanitario importante” para proteger a invitados y asistentes, aseguró Marisol Schulz, directora general de la FIL, quien detalló que implementaron un protocolo para realizar 2,649 pruebas de detección de Covid-19 entre los visitantes, además de otras 128 a los invitados que lo requerían para regresar a su país de origen, y todas las pruebas resultaron negativas.

Este año el programa estuvo nutrido por 450 presentaciones de libros, 50 de ellas en formato virtual, 232 foros literarios y académicos y 81 actividades para profesionales.

La feria fue el punto de encuentro para 1,223 editoriales de 37 países que ofrecieron 240 mil títulos en el área de exhibición, además de 3,278 profesionales del libro y 35 agentes literarios de 27 agencias.

Menos editoriales e ingresos

La crisis económica por la emergencia sanitaria provocó una menor presencia de editoriales nacionales e internacionales y con ello menos ingresos para la feria, que tuvo que ofrecer descuentos para que las casas editoras pudieran traer sus títulos en exhibición, reveló Padilla.

Detalló que la feria tuvo una inversión de 105 millones de pesos con una pérdida de 18 millones de pesos que esperan contrarrestar en la edición de 2022, cuando puedan realizar una edición lo más parecida a la de 2019, última antes de la pandemia.

“Nos planteábamos si la industria editorial tendría posibilidad de venir, por lo duro que ha pegado la pandemia a las industrias culturales, es por ello que tuvimos que como parte de ello solidarizarnos con un enorme descuento que ya sabíamos que, por donde buscáramos, nos íbamos a ir a déficit”, explicó.

Con información e imagen de EFE

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