El base español Ricky Rubio (i) bota el balón ante la defensa del base argentino Nicolás Laprovittola (d) durante el partido del Grupo C de baloncesto masculino entre España y Argentina durante los Juegos Olímpicos 2020, este jueves en la Saitama Super Arena de Tokio (Japón). (EFE/Kai Fösterling)

Derrota España 81-71 a Argentina en el baloncesto olímpico varonil

España se clasificó este jueves (29), para los cuartos de final de los Juegos Olímpicos de Tokio 2020 al imponerse a Argentina por 81-71 en la reedición de la final del Mundial 2019, esta vez en terreno olímpico, resultado que asoma al abismo al equipo sudamericano, ya solo con opción de ser una de las dos mejores terceras.

El base español Ricky Rubio (26 puntos, 5 rebotes y asistencias) sofocó un inicio trepidante al ritmo de los argentinos Nico Laprovittola (27 puntos y 4 asistencias) y Facundo Campazzo (10 y 3), dominados después por la defensa española, capaz de forzar 24 pérdidas al conjunto suramericano y generar un ataque coral, con 10 puntos de Sergio Llull, 9 tantos con 8 rebotes de Pau Gasol, 9 de Víctor Claver y 8 de Willy Hernangómez

España y Argentina volvían a encontrarse, otra vez en tierras asiáticas. Y lo hacían en un escenario de excepción, la Super Arena de Saitama, donde ambas naciones se enfrentaron en un duelo épico por las semifinales de otro campeonato del mundo, el del 2006, que también cayó del lado español.

El duelo tenía todos los ingredientes para la tensión desde el primer momento: los precedentes históricos, la urgencia de Argentina tras caer en la primera jornada ante Eslovenia, y al mismo tiempo una situación similar de España, en pos de asegurarse los cuartos de final antes de cruzarse con Luka Doncic y los suyos, un equipo español sin Xabi López-Arostegui, por problemas en un tobillo.

Y en esa pugna, Argentina salió con un punto más de intensidad. Baste como prueba cómo los jugadores argentinos, festejaron como un triple un campo atrás de Marc Gasol. La rapidez de Laprovittola y Campazzo socavó la defensa española, y Scola y Delía cerraron la pintura para un primer parcial muy albiceleste (3-12, min. 3).

Llovían triples sobre Saitama, con magnífico acierto tanto español (4 de 6) como argentino (3 de 6) en los primeros cinco minutos. Una tormenta que aprovechaba Ricky Rubio, con dos triples en esa serie, para dar una marcha más a España que supuso un parcial 10-0 para recuperar terreno (16-15, min. 8). Pero un nuevo arreón argentino firmó un 20-25 al final del primer cuarto.

Agarrada a Sergio Chacho Rodríguez, España empezó a correr para igualar el duelo (27-27, min. 13), pero con el retorno de los quintetos de inicio, el duelo bajó de revoluciones.

Scola, que acabó con 13 puntos, demostró que 41 años no son nada en una canasta plena de dinamismo, pero fue otro veterano, Rudy Fernández, quien puso en la rampa de la ventaja a España con un triple antes de retirarse dolorido por un golpe en el hombro con Gabi Deck. También se fue al vestuario antes de tiempo Patricio Garino por unas molestias. Volvió, pero prácticamente no jugó más.

Cuatro puntos de un entonado Willy Hernangómez -que escuchó el himno llevando la camiseta de su hermano Juancho, fuera de los Juegos por la negativa a última hora de los Dallas Mavericks- dejaron el 40-34 con el que llegó el descanso.

Tras el intermedio vino un juego más posicional, en el que España se agarró a sus interiores, sobre todo Hernangómez, para mantener el liderazgo pese a que Laprovittola o Campazzo trataran de recortar ante una asentada defensa española. Ricky volvía a acertar al triple, y la renta de España se estabilizó (52-45, min. 25).

Sergio Oveja Hernández buscaba remedios moviendo el quinteto, pero no encontró reacción con su segunda unidad, y España voló hasta los 14 puntos (61-47, min. 29), gracias a un 2+1 de Pau Gasol tras palmear el rebote de un triple de Víctor Claver. Un triple de Vildoza y un 2+1 de Brussino sobre la bocina dio esperanzas a la armada albiceleste de cara al último parcial (61-53).

España tenía el duelo en la mano, imponiendo su defensa a una Argentina que apenas podía sacar rédito de los tiros libres, en unos minutos en los que llegaron a coincidir en pista Pau Gasol y Luis Scola, siempre cruzados en el partido por los emparejamientos, demostrando que el que tuvo retuvo: el español anotó y asistió, y el argentino abrió el juego de su equipo con un triple.

Con el triple de Víctor Claver, la victoria española ya parecía hecha (72-56, min. 35), y más cuando la albiceleste se quedaba sin Campazzo, al cometer su quinta falta. El cordobés, visiblemente enfadado, se rasgaba la camiseta lamentando no poder ayudar en los intentos de remontada.

“Seamos inteligentes, clasifica el mejor tercero”, decía el Oveja Hernández a los suyos, en busca de la menor distancia, que al final fue de 10 puntos (81-71). España se disputará el primer puesto del grupo contra Eslovenia el domingo y Argentina estará obligada a ganar a Japón para intentar ser una de las dos mejores terceras.

Con información y foto de EFE

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