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Diálogo con cocaleros de Bolivia se trunca y conflicto se mantiene

El conflicto cocalero en Bolivia se mantiene tras el fracaso este jueves (18) del diálogo que intentó juntar al Gobierno y los sectores de productores que se disputan la venta de los mercados de hojas de coca, en una tensión que lleva casi tres semanas.

El sector en protesta, encabezado por el dirigente Freddy Machicado, se rehusó a asistir a la reunión prevista a las cuatro de la tarde, si se hacía presente el bloque de Arnold Alanes, que desde el año pasado administra el llamado “mercado paralelo”.

El ministro de Desarrollo Rural y Tierras, Reymi Gonzales, debía ser el encargado de dirigir la reunión en instalaciones de la Defensoría del Pueblo en La Paz, que finalmente no se realizó.

“No vamos a dialogar mientras haya un tercer implicado acá. El diálogo ha sido para nuestro sector”, aseveró Machicado a los medios.

Más temprano, esta representación presentó una carta al Ministerio de Desarrollo Rural y Tierras argumentando que no dialogaría “con individuos que no representan a la zona originaria ancestral” de áreas cocaleras.

El grupo de Machicado, que dice pertenecer a la zona tradicional de producción, y el de Alanes, al que se señala de ser de una “zona roja” de plantaciones, aseveran tener la representación legal de la Asociación Departamental de Productores de Coca (Adepcoca), de La Paz.

Discusión por la Legalidad

“Nosotros somos la directiva legal de Adepcoca”, aseguró Alanes a los periodistas al dejar el sitio del encuentro.

Alanes acusó al sector de Machicado de no tener la “legalidad” y que por esa razón aquel bloque “se resiste” a entablar una negociación.

El dirigente justificó la creación de un “mercado paralelo” para la venta de hojas de coca el año pasado, a pesar que la ley reconoce solo uno en La Paz, bajo el argumento de que fue una medida para “evitar conflictos”.

Alanes consideró que lo que corresponde a las autoridades de Gobierno es que “restituyan” a la dirigencia que él representa, para volver al mercado tradicional y dejar el establecimiento “paralelo”.

Con información e imagen de EFE

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