Diego Rivera y su vida en Guanajuato, principios de su gran trayectoria

Uno de los muralistas más famosos y reconocidos a nivel nacional e internacional sin duda fue Diego Rivera, quien nació el 8 de diciembre de 1886 en Guanajuato capital y que desde niño comenzó a tener un gran acercamiento con el arte y la creatividad.

De acuerdo con el cronista de la ciudad Eduardo Vidaurri, Diego Rivera desde muy pequeño comenzó a tener diferentes inclinaciones por el arte y le gustaba realizar diversas ilustraciones en sus cuadernos, que le ayudaban a expresar su imaginación, ya que tuvo una infancia compleja principalmente por las inclinaciones espirituales y culturales de sus padres.

“Su madre era una persona que gustaba de seguir todo el culto católico de manera muy puntual, mientras que su padre era un concepto totalmente diferente, más allegado a la disciplina y los valores en un ambiente militar”, dijo.

El padre de Diego se llamaba Diego Rivera Acosta y su madre María del Pilar Barrientos, su papá trataba todo el tiempo de involucrar a Diego en escuelas para la militarizada, mientras que su madre trataba de inculcar una religión católica en él.

Dentro de lo que él dibujaba en las hojas de papel de su libreta, se encontraban varias obras que comenzaban a tener un poco de mayor descubrimiento sobre todo de su madre la cual no apreciaba su arte, en ocasiones plasmaba lo que se imaginaba si no estuviera la iglesia.

Pese a su corta edad, en Guanajuato, muchas personas ya lo ubican con sólo escuchar su nombre, pues fue bautizado bajo el nombre de Diego Martín de la Concepción Juan Nepomuceno Estanislao de Rivera y Barrientos Acosta y Rodríguez, mejor conocido como Diego Rivera.

Cuando Diego Rivera tenía cerca de los 12 años de edad, la familia del muralista se vio envuelta en diferentes ataques de la gente que en su momento practicaban un culto religioso bastante alto y diferente, por lo que algunas ideas del padre de Diego no eran bien vistas y llegó a ser una familia rechazada en aquél entonces.

La familia parte de Guanajuato a Ciudad de México, donde comenzó a estudiar diversas artes visuales y conceptos totalmente comunistas, pese a que su padre quería llevarlo a fuerzas militarizadas, Diego Rivera mantuvo su pasión por aprender y más tarde se formaría como un profesional en la Academia de San Carlos.

Actualmente en Guanajuato se puede decir que Diego Rivera perteneció a una de las calles en la zona completamente colonial y que además de alguna manera logró tener inspiración en sus murales, los cuales llegaron a trascender y ser de los más famosos e importantes en todo el mundo.

Ciertamente el cronista Eduardo Vidaurri comentó que no existe todavía registro de algún familiar de Diego Rivera en Guanajuato capital, tampoco existe alguna obra exclusiva dedicada del muralista a Guanajuato, pero aún así quedó registrada su participación en la ciudad.

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