Catar 2022

Ecuador naufraga en la orilla

No habrá Tri en los Octavos del Mundial de Catar, castigada la selección ecuatoriana en el último partido, la recta final de un sueño que se apaga con tanta amargura como ilusión había despertado una selección que no fue capaz de rescatar el punto que le faltaba frente a Senegal (1-2).

Los campeones de África merecieron la victoria, más incisivos, más decididos a ganar el encuentro que les permitía superar, por segunda vez en su historia, la fase de grupos de un Mundial, 20 años después de que alcanzaran los Cuartos. Esta vez superaron a una Ecuador que pagó su inexperiencia en un Mundial que abandonan con lágrimas en los ojos, pero muchas promesas de futuro.

Ecuador se doblegó en el último tramo, tras ilusionar contra Catar y sorprender frente a Países Bajos, tras demostrar que la apuesta de Gustavo Alfaro, la de una joven generación colmada de talento formado en Europa, tenía cabida entre los mejores.

La Tri lo demostró con creces, pero le faltó el realismo de la alta competición, el que tuvo una Senegal más bregada en esas citas, una selección sólida que ha sabido sobreponerse a la baja de su estrella, Sadio Mané, el segundo en la lista del Balón de Oro 2022, al que una lesión sacó de la competencia.

El ímpetu africano fue tan intenso que apenas dejó oxígeno a los de Alfaro para respirar, sometidos a los envites casi desde que se dio el pitido inicial, inaudible entre las salvas de tambores de la grada senegalesa.

La sangre llegó cuando asomaba el descanso e Ismail Sarr lo intentó de nuevo, esta vez pilló desprevenido a Félix Torres y obligó a Piero Hincapié a acudir en su rescate, pero el defensa del Leverkusen lo hizo con tanta brutalidad que arrolló al jugador africano dentro del área.

La víctima del penalti se encargó de transformarlo, con suavidad, al engaño, para colocar a Ecuador en posición peligrosa, obligado ahora a remontar, los papeles cambiados.

Tocaba ponerse las galas que vistieron ante Países Bajos, las que despertaron admiración por la forma en la que hicieron hincar la rodilla a una de las aristócratas del futbol, pero frente a otra de las de abajo, una Senegal bien trabajada, no fue suficiente.

Alfaro revolucionó su centro del campo dando entrada a Sarmiento y Cifuentes para llevar el partido más arriba y el segundo avisó en apenas 3 minutos con un disparo lejano que detuvo Mendy sin problemas.

Se anunciaba tormenta sobre el portero del Chelsea, pero la Tri se atascó en el duelo de musculatura que planteó Cissé, incapaz de encontrar fluidez entre tanta adrenalina que enfangó el partido, sin que la Tri supiera liberarse del enredo.

El banquillo envió al rescate a Djorkaeff Reasco, un joven futbolista del Old Boys argentino que, minutos antes del encuentro se había reunido con el ídolo francés de quien tomó prestado su nombre.

La reacción llegó a los 68’ a balón parado, un córner peinado por Félix Torres que acabó en las piernas de Caicedo, que libre de marca solo tuvo que fusilar a Mendy.

Pero la alegría apenas duró 2 minutos y la sanción llegó también a balón parado, en una falta desde la derecha del ataque senegalés que Enner Valencia despeja mal y acaba en las botas de Kalidou Koulibaly para dar de nuevo ventaja a los africanos.

Los jugadores de Senegal celebran su 2-1 en Khalifa Estadio Internacional en Doha, Catar. EFE/EPA/Rungroj Yongrit
Los jugadores de Senegal celebran su 2-1 en Khalifa Estadio Internacional en Doha, Catar. EFE/EPA/Rungroj Yongrit

El golpe fue ahora imparable, porque la ilusión todavía no había llegado a la mente de los ecuatorianos, que se veía de nuevo obligados a remontar, a perseguir un sueño.

Ecuador no se repuso, luchó en busca de nuevo del empate salvador, pero la fe esta vez no fue suficiente y tampoco apareció el talento. Fue una despedida triste para un Mundial ilusionante.

Con información de EFE

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