EDITORIAL: Alianza estratégica

Desde hace ocho décadas, la Universidad de Colima ha entendido que su misión histórica es mantenerse como uno de los pilares del desarrollo estatal, como una fuente de conocimiento al servicio de la sociedad colimense y como una puerta hacia la movilidad social. Esa es nuestra convicción como comunidad universitaria y esa es y seguirá siendo gran parte de nuestra trascendencia histórica.

Bajo esa certeza, es necesario destacar que ayer, como todos los años, los universitarios, encabezados por nuestro Rector José Eduardo Hernández Nava, refrendamos en un acto protocolario y amistoso, esa alianza estratégica con el Gobierno del estado que tanto beneficio histórico, económico y social ha dejado a los colimenses, porque bajo el principio de impartir una educación con responsabilidad social, la Universidad de Colima ha puesto al alcance de todos lo que antes estaba solo para unos cuantos.

Es por eso que actualmente, la Universidad no puede entenderse fuera de la sociedad y la sociedad no sería la misma sin su Universidad. Una muestra de ello, ejemplificó el Rector Hernández Nava en su discurso pronunciado ayer ante el gobernador José Ignacio Peralta Sánchez, son los 7,673 universitarios que han concluido exitosamente su formación profesional desde 2017, año en que la Universidad de Colima y el Gobierno estatal firmaron un convenio que permitió a todos esos jóvenes acceder a una beca de titulación. Ello es solo una pequeña muestra de los dividendos que a la sociedad colimense le reditúa la alianza estratégica Universidad-Gobierno.

Una lástima es que ajenos a esa dinámica, persistan actores políticos e intereses ilegítimos que buscan, insistentemente, trastocar la vida institucional de la Universidad de Colima. El ejemplo más lastimoso y claro es la iniciativa de reforma a nuestra Ley Orgánica tramitada en el Congreso del Estado, una propuesta que vulnera nuestra Autonomía, derecho otorgado por la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, como una garantía para establecer nuestro Gobierno interno como mejor convenga y facilite el cumplimiento de nuestras funciones sustantivas y los fines que la sociedad nos encomendó.

Tenemos que insistir: la propuesta de reforma no obedece al sentir ni a las peticiones de la comunidad universitaria porque, sencillamente, no emana de ella.

Bajo ese panorama, que seguros estamos los universitarios sabremos sortear como reiteradamente lo hemos hecho, las circunstancias nos demandan un alto sentido de lealtad y unidad institucional en torno al proyecto de la UdeC, el mismo que en alianza con el Gobierno estatal ha dado tantos y tan buenos frutos a los colimenses.

Print Friendly, PDF & Email
Etiquetas
Sin Comentarios

Deje su Comentarios