EDITORIAL: Dos denuncias

Cumpliendo con el mandato delegado por la Ley Orgánica de la Universidad de Colima al Rector, a quien le asigna la responsabilidad de preservar la Autonomía universitaria haciéndola respetar con todos los recursos morales, históricos y legales que estén a su alcance, Christian Jorge Torres Ortiz Zermeño anunció que se presentarán ante las autoridades correspondientes dos denuncias que reiteran nuestra exigencia para que el Gobierno del estado cubra la deuda que mantiene con nuestra institución, la cual, al mes de septiembre asciende a los 264 millones de pesos.

La decisión de presentar esas dos denuncias, lo cual implica avanzar a un siguiente nivel en el legítimo proceso de reclamo, fue anunciada por el propio Rector Torres Ortiz Zermeño durante la sesión extraordinaria del Consejo Universitario, máximo órgano de Gobierno de la Universidad de Colima, este lunes 20 de septiembre, donde el líder universitario recibió el respaldo de los consejeros “en todas las acciones que realice y resulten necesarias -sean de índole jurídica, política o de cualquier otro tipo- en defensa de la Casa de Estudios y su Autonomía, con la finalidad de que, a la brevedad, cese la afectación al patrimonio universitario y sea cubierta la deuda que el Gobierno del estado tiene con nuestra institución”.

Y es que, tal y como lo establece un pronunciamiento aprobado por el Consejo Universitario en la misma sesión, esa deuda que mantiene la administración estatal con la UdeC, “constituye una afectación directa al patrimonio universitario, pues impide al sano desarrollo y cumplimiento de los fines para los que fue creada la Máxima Casa de Estudios”.

Esas omisiones reiteradas en la entrega del presupuesto estatal, ha señalado por diestra y siniestra el Rector Christian Jorge Torres Ortiz Zermeño en diversos espacios y foros, ponen en riesgo la estabilidad financiera de la Universidad de Colima, porque, en un momento dado, compromete el pago de las quincenas y de otras prestaciones salariales de miles de trabajadoras y trabajadores universitarios. Esa afectación, por ende, también impactaría negativamente en nuestros casi 29 mil estudiantes.

A la fecha y tras meses de gestiones, pronunciamientos y solicitudes, es lamentable que la Universidad de Colima, la institución donde se forman los profesionistas del presente y futuro, no tenga de parte de la administración estatal una respuesta resolutiva, certezas respecto a una situación que es ya grave si consideramos que estamos en la última etapa del año, en la que se tiene que cumplir con muchos compromisos salariales, como por ejemplo el aguinaldo que por derecho y ley corresponde a los y las trabajadoras.

Nuestro reclamo seguirá su legal curso.

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