Integrantes del Frente Colimense por los Derechos Humanos de la Diversidad Sexual y de Género.

Exigen al Congreso aprobar ya ley que prohíbe las terapias de conversión

Un grupo de integrantes del Frente Colimense por los Derechos Humanos de la Diversidad Sexual y de Género, acudieron a la explanada de la PlazaBandera Nacional”, ubicada entre los Palacios Legislativo y de Justicia, en la ciudad de Colima, a fin de dar a conocer un posicionamiento donde solicitan al Congreso del Estado que legisle sobre una iniciativa que presentaron desde hace más de 1 año, a través de la cual se prohíben las terapias de conversión.

El pronunciamiento fue leído por la doctora Jonás Larios Deniz, activista y académica universitaria, quien informó que ese documento se encuentra dirigido a la diputada Rosalva Farías Larios, presidenta de la Comisión de Gobierno Interno y Acuerdos Parlamentarios, con copia para el diputado Carlos César Farías Ramos, presidente de la Comisión de Derechos Humanos, Asuntos Indígenas y Atención al Migrante, así como para la diputada Ma. Remedios Olivera Orozco, presidenta de la Comisión de Estudios Legislativos y Puntos Constitucionales.

En el pronunciamiento se indica que en los últimos años “hemos sido testigos e impulsores de grandes avances en el reconocimiento legal de derechos para la población de la diversidad sexual en el estado de Colima, y desde hace un año esperamos que la iniciativa de ley para prohibir los esfuerzos para corregir la orientación sexual y la identidad de género, ECOSIG, vea la luz y sea aprobada por unanimidad por el pleno del Congreso, aunando al marco legal que protege a un sector de la sociedad que forma parte de los más discriminados en México”.

Jonás Deniz recordó que el Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (CONAPRED), ha dado a conocer a través de estudios y encuestas, que los ECOSIG, o mal llamadas “terapias de conversión”, llevan en su mismo nombre “el fraude de quienes los ofrecen, pues no son terapias puesto que dichos esfuerzos no pertenecen a la medicina o a la psicología formal y por lo tanto no son terapéuticos, tampoco de conversión, pues intentan partir de la falsa idea de que las orientaciones e identidades sexuales distintas a las convencionales se van a corregir y una enfermedad a curar”.

La activista subrayó que la homosexualidad fue excluida de la lista de enfermedades mentales de la Organización Mundial de la Salud (OMS) desde 1990 y agregó que en 2018 la transexualidad dejó de ser considerado un problema de salud mental.

Integrantes del Frente Colimense por los Derechos Humanos de la Diversidad Sexual y de Género.

Integrantes del Frente Colimense por los Derechos Humanos de la Diversidad Sexual y de Género.

“No hay nada que curar y hay mucho por proteger desde las políticas estatales, sin ambages”, dijo para citar enseguida al exsecretario general de las Naciones Unidas, Ban Ki Moon, quien declaró: “Déjenme decirlo alto y claro: las personas lesbianas, gay, bisexuales y transgénero tienen los mismos derechos  que los demás, ellos también nacen libres e iguales. Yo estoy hombro con hombro, con ellos en su lucha por los derechos humanos”.

Larios Deniz mencionó que los ECOSIG han sido declaradas como prácticas violatorias de los derechos humanos por diversas organizaciones, incluida la ONU o la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, quienes han registrado muchos testimonios que mencionan que la coerción, la privacidad ilegal de la libertad, la violencia verbal, el uso forzado de medicamentos, los electroshocks y los exorcismos, forman parte de ellos.

En su pronunciamiento, los y las activistas del Frente Colimense por los Derechos Humanos de la Diversidad Sexual y de Género piden que antes de que concluya la presente legislatura, se suba al pleno su iniciativa la cual se encuentra en la congeladora desde hace más de 1 año. De aprobarse, Colima sería el quinto estado que legisle al respecto.

Esa solicitud a los y las diputadas está respaldada por más de 20 organizaciones cuyos miembros dijeron que están dispuestos a que si no son atendidos, salir a las calles a exigir sus derechos.

Print Friendly, PDF & Email