Cultura

ARTÍCULO: La extensa proyección epistémica del modelo explicativo piagetiano

Por Dr. Zenobio Saldivia M.*

Algunos antecedentes

En el medio académico, casi todo el mundo conoce la obre y el aporte del psicólogo suizo Jean Piaget, y en general, los profesores de los distintos niveles de la educación están al tanto de los aportes de este investigador en el terreno de la psicología evolutiva y en el ámbito pedagógico. Empero, no todos estamos conscientes de sus contribuciones epistemológicas y de los desafíos que ha planteado a la filosofía de la ciencia contemporánea; así como tampoco nos damos un tiempo apropiado, para calibrar el alcance epistemológico y conocer las reacciones de la epistemología tradicional, y reflexionar así sobre la proyección y vigencia de su modelo explicativo para Latinoamérica.  Es esta la dirección que se desea seguir en este artículo.  

Jean Piaget: sus primeros pasos

Jean Piaget nace en Neuchâtel, Suiza, el 9 de agosto de 1896 y desde pequeño muestra un gran interés por el estudio y la reflexión. En este sentido, es un buen heredero de la vocación intelectual de la familia; en especial de su padre, un experto en literatura medieval. Su madre, si bien era muy inteligente, poseía algunos rasgos propios de una personalidad neurótica, y manifestaba un claro desequilibrio emocional. Es probable que esto haya influido en el carácter del joven Piaget, para volcarse más hacia su vida interior: hacia la búsqueda de la tranquilidad, la serenidad y el gusto por la meditación; o para estudiar psicoanálisis y psicopatología más tarde. En 1907, a los 11 años, escribe su primer artículo; en rigor se trata de una breve nota sobre un tipo de avecilla de la región, y lo titula: “Un gorrión albino”. Luego, desde 1915, vienen sus publicaciones sobre moluscos de tierra, aparecidas en el Catalogue des mollusques neuchâtelois. Es el comienzo de las publicaciones que lo acompañarán toda su vida. Durante sus estudios universitarios, Piaget concentra sus energías en la lectura y análisis de diversas publicaciones filosóficas. En 1918, Piaget obtiene el grado de Dr. en Ciencias Naturales, en la Universidad de Neuchâtel. Y durante los años siguientes se dedica a estudiar psicología, sociología e historia del pensamiento científico. Es un período en que se dedica a perfeccionar diversas pruebas de inteligencia infantil, a pensar en las respuestas de los niños y en las propiedades de la inteligencia infantil. Luego, Édouard Claparède lo llama para trabajar en el Instituto Jean Jacob Rousseau, en Ginebra, como jefe de asistentes. 

Entre los años 1925 y 1932, Piaget se dedica a estudiar minuciosamente el desarrollo intelectual de sus propios hijos, ayudado por su joven esposa. A partir de las informaciones así obtenidas y más los resultados de otras experiencias, en el mismo plano, realizadas con los niños ginebrinos; construye su Teoría Evolutiva de la Inteligencia. Los resultados de estos trabajos dicen relación con el dominio lógico y matemático del niño, así como con el razonamiento infantil en general. Muchos de los cuales, son presentados al público, en libros tales como: El lenguaje y el pensamiento en el niño (1923), El juicio y el razonamiento en el niño (1924), La representación del mundo en el niño (1926) o El juicio moral en el niño (1932), entre otros. Todos estos textos comienzan a difundirse también en España, gracias a las traducciones de los profesionales del Instituto Nacional de Psicotecnia, en Madrid.

En 1940, la Sociedad Suiza de Psicología, lo elige como su presidente. Asume, además, la condición de Editor de los Archivos de Psicología. La década de los 40, para Piaget, queda marcada por una serie de publicaciones referentes al desarrollo de las nociones lógicas, físicas y matemáticas en el niño; v. gr.: la idea de número, de movimiento, de la velocidad, del azar, del tiempo, del espacio y otras. Entre las obras que dan cuenta de estos estudios, recordemos las siguientes: La formación del símbolo en el niño (1946), La representación del espacio en el niño (1947) y Tratado de lógica (1949).

Desde 1950 en adelante, según los biógrafos de Piaget, se inicia el período propiamente epistemológico. Así, en 1950, publica su contundente Introducción a la epistemología genética (en tres volúmenes); aquí, presenta los fundamentos teóricos y empíricos de una nueva disciplina científica, interesada en estudiar el desarrollo del conocimiento: la epistemología genética. Dicha disciplina se propone estudiar la validez de los conocimientos y parte del supuesto de que superará a la epistemología filosófica tradicional. A partir de 1955, dicha disciplina alcanza un rango institucional y se inserta en el ámbito académico, al fundar Piaget, en Ginebra, el “Centre International de Épistémologie Génétique”. En este Centro de Estudios, Piaget congrega a psicólogos, lógicos, matemáticos, físicos, lingüistas, epistemólogos de las ciencias humanas y estudiosos de la historia de la ciencia entre otros. Piaget deja de existir en septiembre de 1980, pero el camino por él trazado, comienza a ser recorrido por especialistas de diversas áreas científicas. 

El modelo explicativo probabilístico de Piaget

El modelo explicativo probabilístico propuesto por Piaget para dar cuenta del fenómeno de la aprehensión cognoscitiva, presenta un cúmulo de características que van desde su peculiar metodología, su fundamentación teórica que incluye diversas teorías que cubren el nivel biológico y normativo, sus trabajos empíricos y las notas que en su conjunto, han hecho posible el éxito de su Epistemología Genética y su Teoría Evolutiva de la Inteligencia. Por ello, si consideramos las primeras aportaciones piagetanas constructivistas desde la década del treinta del Siglo XX, debemos reconocer que hasta ahora el modelo piagetano cuenta con una presencia de noventa años. Esto es, el equivalente a la vida de un ser humano longevo. Pero en el ámbito de la comunidad científica contemporánea, en el que las categorías interpelativas, los paradigmas y la resolución de nuevos enigmas se suceden vertiginosamente; dicho período es equivalente a un raro fenómeno de longevidad.

La estructura metodológica del modelo piagetano

Una de las notas principales de dicho cuerpo teórico, es su fundamentación en el dinamismo de génesis y estructuras que tienen algún nivel de compromiso con el proceso de constitución de los conocimientos válidos.  En rigor, el despliegue de categorías, teorías, tesis y planteamientos piagetanos vinculados a la educación y al fenómeno de la aprehensión del conocimiento, que iremos apreciando, deja en claro su dialéctica sobre de la interacción de génesis y estructuras. 

Desde el punto de vista de la metodología en que sustenta este modelo, recuérdese que en la práctica corresponde a la conjunción de tres variantes instrumentales que se complementan entre sí: estos son la psicogénesis, el método histórico crítico y la interdisciplinariedad. El primero de ellos, consiste en analizar la génesis y desarrollo del conocimiento a partir de las estructuras biológicas de un organismo ubicado en los niveles evolutivos más elementales, hasta el arribo a la etapa más alta de la evolución intelectual: el pensamiento formal. Por ello, de partida queda claro que es un método que lleva una noción definida del desarrollo incrementante del conocimiento; en tanto apunta a identificar las formas de adaptación de un individuo en su marcha ascendente hacia nuevos hitos evolutivos que sirven como hilos de incrementos cualitativos hacia el pensamiento hipotético deductivo.  Así, este método, vincula el origen del conocimiento y las estructuras operativas que lleva de suyo en su proceso incrementante, hasta tornarse constitutivo del conocimiento científico en general.

El método histórico-crítico, por su parte, prolonga los métodos del análisis directo que se utiliza en la epistemología de raigambre filosófica y enfatiza en el análisis y elucidación del desarrollo histórico del conocimiento, para centrarse en la identificación de categorías relevantes; v. gr.: naturaleza, ciencia, número, velocidad, tiempo y otras… en un corpus científico especifico y en un tiempo histórico acotado, y determinar así las fases de construcción y/o comprensión de estas nociones.

Y a su vez, la colaboración interdisciplinaria, analiza las fases del desenvolvimiento del conocimiento individual o filogenético, o los hitos y/o nociones cognitivas, desde las diversas perspectivas dialógicas de las ciencias particulares, pero apuntando a lograr un lenguaje en común que permita el reconocimiento y comprensión de las estructuras cognoscitivas de los hitos evolutivos anteriores, o de las nociones seleccionadas. Así, dicho lenguaje en común, apunta a la observación de determinados dominios de las estructuras lógicas del individuo. Ello no debe extrañarnos, toda vez que Piaget entiende la explicación científica, como el reconocimiento de las estructuras, como veremos mas adelante. Lo que si conviene tener presente, es que Piaget fue el primero en hablar y practicar la idea de la colaboración interdisciplinaria, que en la actualidad está en plena vigencia, aunque su autoría primigenia mal atribuida, pues de ordinario se piensa que habrían sido las grandes empresas transnacionales de comienzos del siglo XX, las que empezaron a utilizar equipos interdisciplinarios de trabajo para lograr innovaciones en sus resultados productivos; pero se olvida que para Piaget el conocimiento es un proceso y que busca una uniformidad lingüística en la prosa científica para analizar no una sino todas las fases del proceso y que por tanto, es la colaboración interdisciplinaria de su metodología la que persigue mostrar nuevas estructuras, las que maneje el organismo o individuo en una fase específica; por tanto, el verdadero sentido de la interdisciplinariedad en la comunidad científica, es una autoría de Piaget. Esta tríada metodológica, es utilizada por Piaget y sus colaboradores y logra consolidar una epistemología científica: la epistemología genética, partiendo desde las ciencias experimentales, principalmente desde la psicología evolutiva.  

La fundamentación Teórico-filosófica

Partiendo de su idea de epistemología. entendida como teoría del conocimiento, Piaget enfoca su análisis en la naturaleza dialéctica e interactiva del conocimiento. Piaget concibe la explicación como un proceso cognitivo que permite determinar el modo de producción de los fenómenos de la naturaleza y la sociedad.  En rigor, esto es equivalente a contar con un constructo que permite dar cuenta de la causalidad de los fenómenos y logra ir más allá de una simple enunciación de las regularidades observadas. La explicación científica en este modelo, da por sentado que la explicación causal necesariamente debe aludir a la noción de estructura, pues éstas son las base o los núcleos observables y medibles que constituyen los hitos evolutivos y que permiten observar los avances del conocimiento ontogenético y filogenético y con ello apunta a un búsqueda más holística que aspira a la obtención de síntesis totales. La explicación, en el modelo piagetano, pretende insertar las leyes en una estructura matemática que tiene ya sus propias normas de composición.

Lo anterior, entonces, contribuye a comprender la dinámica de las transformaciones del mundo real y el progreso evolutivo de los sistemas operatorios en los cuerpos científicos, con lo cual se cumple una de las principales tareas del quehacer científico: explicitar los hechos del mundo.  

Así, se comprende que el modelo explicativo piagetiano, parte concibiendo el conocimiento no como un resultado, sino como un proceso en el cual hay una transformación significativa e incrementante entre el sujeto y el objeto, pero cuya característica esencial es su constante devenir hacia niveles en que manifiesten cada vez conductas más eficaces de los individuos para su adaptación y acomodación al medio y una mayor cantidad de estructuras lógicas.

Este avance cognitivo Piaget lo señala por ejemplo en estos términos:  “…todo conocimiento es siempre un devenir que consiste en pasar de un conocimiento menor a un estado más completo y eficaz…”. Así, el conocimiento es visto como un proceso influenciado siempre por etapas previas de su desarrollo, pero jamás un estado terminal definitivo o por una génesis absoluta. Esto significa que el conocimiento se percibe como un despliegue, como una transformación continua que cubre la vida misma, que es observable en la dinámica de la interacción de los organismos con el medio que persiguen la equilibración individuo-medio. Así, la idea de equilibración es la base de la teoría que complementa el modelo y que da pábulo para el télos del desarrollo cognitivo incrementable y que a su vez permite apreciar el grado de desarrollo de las estructuras que alcanza un organismo o sujeto epistémico, como resultado de su propio proceso adaptativo de asimilación y acomodación. Lo anterior, corresponde a la tesis central de la Teoría de la Equilibración que postula que en el proceso global de adaptación de un ser vivo con su medio, acontecen estados sucesivos de equilibrio, que son posibles de observar en cualquiera de las formas de intercambio, como sistemas de acción organizados o a nivel cognitivo.  Dichos niveles, van desde el sensorio motriz hasta la conquista del pensamiento hipotético deductivo. En este enfoque, las acciones de un organismo en todos los niveles cognitivos, permiten superar las influencias externas y restaurar nuevamente el equilibrio, pero no sólo hasta el mismo nivel en que se encontraban el organismo o sujeto epistémico, sino hacia la consecución de un equilibrio más estable que le permitan al organismo o individuo, contar con nuevas posibilidades de interacción y con un aumento de su creatividad. La equilibración, en la práctica se va materializando, en virtud de los mecanismos adaptativos como la asimilación y la acomodación y que son parte de las invariantes del sistema. Estos mecanismos, permiten extender el campo de acciones posibles de un organismo en su tiempo y espacio determinado, para constituir así los sucesivos estados de equilibrio del organismo, frente a las alteraciones del medio.

La teoría de la equilibración, dentro del paradigma piagetano, consolida efectivamente el modelo probabilístico que permite predecir que los estados de equilibrio superiores, permitirán una mejor adaptación cognoscitiva del sujeto. Al aplicar la teoría de la equilibración dentro de los procedimientos explicativos para dar cuenta del fenómeno psíquico, y en especial desde la perspectiva de la ontogénesis, se aprecia que las estructuras cognitivas se suceden jerárquicamente desde las percepciones primarias del sujeto hasta el dominio del pensamiento formal. En efecto, es pensamiento deductivo o formal, es justamente el último estadio evolutivo que desde el punto de vista filogenético se aprecia el desarrollo de las ciencias sociales, educacionales, normativas, y empíricas en general.

Hacia una conclusión

Piaget, estima que su epistemología genética apoyada con el empleo sistemático de las variantes metodológicas (la psicogénesis, método histórico-crítico y la interdisciplinariedad), puede lograr la explicación global del fenómeno de la aprehensión cognoscitiva; esto es, dar cuenta de la génesis del conocimiento desde el punto de vista ontogenético y filogenético, hasta dilucidar la marcha de las estructuras cognitivas en el ámbito de las ciencias particulares.  Su confianza en este caso, radica en que el corpus metodológico que ofrece su modelo probabilístico, descansa en la fundamentación teórico-filosófica aportada por los contenidos que va obteniendo desde la epistemología genética sumado a los trabajos empíricos que reportan la psicología evolutiva y la psicología de la inteligencia. y que van confirmando la existencia de estadios evolutivos en el proceso de desenvolvimiento del conocimiento individual. 

Así, el modelo piagetano logra la predicción de las nuevas estructuras  operativas y el dominio o desempeño de las mismas en cada hito cognitivo ora de la inteligencia en el niño, ora de una disciplina. Esto lleva a la búsqueda de los diversos estados de intercambio de la interacción sujeto-objeto, a apreciar y dilucidar en estos hitos, a analizar rigurosamente los niveles de riqueza lógico-operativa implícitos y su avance hacia nuevos estados poseedores de una mayor complejidad y riqueza cognitiva, que posibilitan a un organismo, a un niño, o al individuo pensando universalmente, a una mejor interacción con el medio.  Y en ese sentido, su ambiciosa epistemología genética, está cumpliendo otra experiencia de la idea de ciencia contemporánea, que es justamente la predicción. Y no deja de llamar la atención que sigue aún vigente en la Psicología Infantil y en el curriculum, en muchos países de América.

* Profesor de Filosofía (U. de Chile), Supervisor Educacional (MINEDUC), Mg. en Filosofía de las Cs, USACH, Stgo., Dr. en Historia de las Cs. USACH, Stgo., Profesor Titular e Investigador de la U. Tecnológica Metropolitana, Stgo., Chile.

Print Friendly, PDF & Email
Botón volver arriba