Ciencia y Salud

Llaman expertos a detectar a tiempo linfoma de células del manto en México

Identificar a tiempo el linfoma de células del manto, un tipo de cáncer considerado poco frecuente pero altamente agresivo, es el principal reto de esta enfermedad para que se pueda tratar y mejorar la expectativa y calidad de vida de los pacientes, afirmó una experta.

Elia Apodaca, especialista en medicina interna y hematología, explicó que el linfoma de células del manto es un tipo de linfoma no Hodgkin, que surge de las células que se originan en la “zona del manto”, es decir, el anillo exterior de pequeños linfocitos que rodean el centro de un ganglio linfático.

“Los sitios más comunes afectados por esta enfermedad son los ganglios linfáticos, bazo, sangre periférica y médula ósea”, detalló.

Aunque, abundó, también pueden encontrarse en el tracto gastrointestinal y provocar náuseas, vómito, diarrea y dolor abdominal.

En México, esta enfermedad está considerada como “infrecuente” o “rara”, es decir, que afecta a unos 5 pacientes por cada 10 mil habitantes y registra unos 350 casos anuales.

Además, los adultos mayores son la población más afectada y se presenta en mayor medida en los hombres que en las mujeres.

“Este cáncer proviene de las células inmunitarias llamadas linfocitos B. En la mayoría de los casos, las células cancerosas tienen una mutación adquirida que provoca el comportamiento agresivo de esta enfermedad”, dijo Arturo Vázquez, director médico de Asofarma México.

Por su parte, Apodaca explicó que si se diagnostica de manera oportuna, este tipo de cáncer no necesita tratamiento médico generalizado inmediato.

“En estos casos, la estrecha vigilancia se considera una estrategia adecuada; pero también se considera apropiada la quimioterapia de curso corto, seguida de radioterapia de mantenimiento”, señaló.

Sin embargo, la mayoría de los casos en México se detectan en etapas tardías, cuando la enfermedad no se cura, por lo que los pacientes tienen que someterse a diversos tratamientos.

“Estos varían dependiendo de ciertos factores como la edad, el estado general del paciente y los niveles de linfocitos y de deshidrogenasa láctica, una proteína (enzima) que ayuda a producir energía para que las células de nuestro organismo puedan funcionar correctamente”, dijo Vázquez.

Entre las opciones de tratamiento para esta enfermedad se encuentran terapias que inhiben la vía de señalización de la tirosina cinasa de Bruton, que bloquean el proceso de crecimiento y multiplicación celular.

Esto puede retrasar o detener la proliferación de las células cancerígenas y provocar su muerte anticipada.

Finalmente, los expertos pidieron generar conciencia para que los pacientes tengan acceso oportuno a servicios de salud y a medicamentos con el fin de que reciban tratamiento.

Con información e imagen de EFE

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