Los desastres nunca son naturales: expertos

Durante la VII Plataforma Regional para la Reducción del Riesgo de Desastres en las Américas y el Caribe, organizada por la Oficina de Naciones Unidas para la Reducción del Riesgo de Desastres (UNDRR, por sus siglas en inglés), participó en 2 eventos el profesor e investigador de la Facultad de Letras y Comunicación de la Universidad de Colima, Raymundo Padilla Lozoya.

En el primer evento, denominado “Capacitación especial para medios sobre por qué los desastres no son naturales y otros conceptos básicos en la Reducción de Riesgo de Desastres”, se enfatizó en la importancia de que los periodistas se capaciten en materia de Gestión Integral de Riesgos de Desastres, para mejorar la comprensión de la complejidad de las causas de éstos, con base en la teoría y los conceptos.

En su oportunidad, Padilla Lozoya señaló que en los medios periodísticos se acusa a la naturaleza por los desastres, “sin mucha reflexión sobre las causas sociales que construyen los riesgos, que mal manejados devienen en daños y pérdidas humanas”.

En el mismo panel participó Kevin Blanchard, líder internacional de la campaña “Los desastres NO son naturales” (https://www.nonaturaldisasters.com/), quien explicó que una amenaza no tiene por qué convertirse en un desastre y que los humanos influimos de manera determinante en las condiciones que favorecen los impactos de las amenazas naturales.

Por su parte, Padilla Lozoya indicó que los periodistas y los medios informativos desempeñan una labor muy importante en la educación de la sociedad, “porque reproducen la idea de lo que es amenazante y de cómo se debe reducir el riesgo”, pero enfatizó que “resulta fundamental la participación de los políticos y los tomadores de decisiones para darle coherencia a la amenaza, el riesgo y las formas de mitigar los posibles impactos, por medio de la Gestión Integral de Riesgos de Desastre”.

Ambos especialistas consideraron que la capacitación del gremio periodístico es una de las principales acciones para mejorar la sensibilización pública, sobre todo cuando se cuenta con pocos recursos para campañas de comunicación masivas. La información que cada periodista difunde llega a miles de personas, por ello es fundamental que sea correcta, coherente y precisa, dijeron. En lugar de decir: “desastres naturales”, proponen referirse solo a “desastre”, y si fuese necesario, especificar el tipo y referirlo como “desastre asociado al sismo”, “desastre detonado por huracán” o “desastre relacionado con el SARS-CoV-2”. De esta manera, se busca desnaturalizar a los desastres y socializar las causas que subyacen en la construcción del riesgo (https://n9.cl/4h60d).

En el segundo evento, denominado “Impulsores del riesgo, enemigos del desarrollo. Lecciones aprendidas -o por aprender- del Covid-19”, además del doctor Raymundo Padilla estuvo el doctor David Smith, director del Instituto para el Desarrollo Sostenible (ISD) de la Universidad de las Indias Occidentales.

Durante su intervención, Padilla Lozoya mencionó que en el desastre asociado al Covid-19, “se hizo evidente que el periodismo es una labor muy vulnerable ante las pandemias, debido al poco respaldo que ofrecen las empresas periodísticas y también a las prácticas propias de la profesión, que requieren del contacto con muchas personas para obtener información de interés público”. Ante esa situación, dijo, los periodistas han tenido que improvisar prácticas y desarrollar su ingenio social para dar continuidad a su labor.

También señaló la importancia de analizar la información difundida en los medios periodísticos. Recordó la insistencia institucional hacia la población para que se ignoren mitos y mentiras, pero señaló que “en esta pandemia, ciertos representantes de algunas instituciones y gobiernos han emitido información equívoca, imprecisa o tergiversada, en beneficio de sus propios intereses políticos, por encima de la salud de la sociedad. En esta situación, el periodista tiene poca posibilidad de corroborar los datos con científicos y entonces divulga noticias, aún con incertidumbre, pero amparado por ser datos oficiales, aunque suelen ser medias verdades”.

Por su parte, David Smith precisó que durante una emergencia ante amenaza natural “es muy importante que los medios de comunicación sean vistos como una autoridad y una fuente con experiencia, porque lo que usualmente se ve en ellos es mala información”.

Además, hizo notar que la sociedad debe saber con precisión de dónde provienen los datos que difunden los medios informativos; al respecto, argumentó que el número alto o bajo de muertes en la pandemia, en varios países, está muy relacionado con la manera en que sus líderes políticos entendieron los mensajes científicos y cómo los interpretaron políticamente en su beneficio (https://n9.cl/ivqio).

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