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Máximo Kirchner renuncia al liderazgo oficialista en Diputados de Argentina

El diputado nacional argentino Máximo Kirchner renunció este lunes a la presidencia del bloque oficialista Frente de Todos en la Cámara Baja, la facción que responde al mandatario Alberto Fernández dentro del Congreso, según informaron fuentes oficiales.

Máximo, hijo de los expresidentes argentinos Néstor Kirchner (2003-2007) y Cristina Fernández (2007-2015), manifestó en un comunicado oficial que “esta decisión nace de no compartir la estrategia utilizada y mucho menos los resultados obtenidos en la negociación con el Fondo Monetario Internacional (FMI)”.

“Llevada adelante exclusivamente por el gabinete económico y el grupo negociador que responde y cuenta con la absoluta confianza del Presidente de la Nación, a quien nunca dejé de decirle mi visión para no llegar a este resultado”, agregó.

Según el documento, Máximo Kirchner no está de acuerdo con la forma en la que el Ministerio de Economía, dirigido por Martín Guzmán, llevó adelante las negociaciones frente al organismo para refinanciar el préstamo de 44,500 millones de dólares otorgado en 2018 durante el Gobierno del expresidente Mauricio Macri (2015-2019).

El legislador también criticó al Fondo por haber brindado un crédito excepcional de 57,000 millones de dólares y del cual se desembolsaron 44,500 millones en solo un año.

“Perdonando todos y cada uno de los incumplimientos del Gobierno de Macri y violando su propio Estatuto constitutivo. Macri tenía que ganar la elección”, afirmó.

Por otra parte, el legislador permanecerá dentro del bloque a la espera de que Alberto Fernández elija a un sucesor que “crea en este programa” del FMI y “más allá del 10 de diciembre de 2023”, cuando se definan los candidatos a las próximas elecciones presidenciales. “No aspiro a una solución mágica, solo a una solución racional.

Para algunos, señalar y proponer corregir los errores y abusos del FMI que nunca perjudican al organismo y su burocracia, es una irresponsabilidad. Para mí lo irracional e inhumano, es no hacerlo”, dijo Kirchner en la misiva.

“Al fin y al cabo, el FMI demuestra que lo importante no son las razones, ya que solo se trata de fuerza. Quizás su nombre debiera ser Fuerza Monetaria Internacional. Y como veo que siempre se interesan por los gastos, podrían ahorrar en economistas caros, porque para hacer lo que hacen solo basta con gente que sepa apretar prometiendo el infierno si no se hace lo que ellos quieren”, criticó.

Acuerdo con el FMI

El acuerdo con el FMI fue pactado mediante un “programa de facilidades extendidas”, en el cual durante los próximos 2 años y medio se financiará mediante derechos especiales de giro (DEG), que permitirán cubrir todos los vencimientos que faltan del programa “standby” de 2018.

Cada tres meses habrá “revisiones” del programa pactado y se realizarán los desembolsos que servirán tanto para realizar los pagos como para acumular reservas monetarias.

“Sería más que incorrecto aferrarse a la presidencia del bloque cuando no se puede acompañar un proyecto de una centralidad tan decisiva en términos del presente y los años que vendrán”, expresó Kirchner.

“Es necesario llamar a las cosas por su nombre: no hablar de una dura negociación cuando no lo fue, y mucho menos hablar de ‘beneficios’”, agregó.

El acuerdo entrará en vigor en cuanto reciba la aprobación del directorio del FMI y del Congreso argentino, algo que Alberto Fernández prevé concretar antes del próximo 21 de marzo, cuando vence un pago cercano a los 3,000 millones de dólares.

En este sentido, el hijo de Cristina Fernández indicó: “Decido liberar al Presidente para que no se sienta ‘presionado’, como tantas otras veces ha hecho trascender su entorno. ¿Presionar? No. Eso lo hace el Fondo Monetario Internacional”.

Con información de EFE

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