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Minimizan medios oficiales chinos el riesgo de la variante Ómicron

Los medios de comunicación oficiales minimizaron en las últimas horas a través de distintos artículos y entrevistas a expertos el riesgo de la variante Ómicron, un giro de argumento que se produce en un momento en el que China está relajando la estricta política de Cero Covid, vigente desde hace casi 3 años.

El experto en enfermedades respiratorias, Tong Zhaohui, declaró anoche a la cadena estatal CCTV que los datos recabados “han confirmado que la patogenicidad y la virulencia de Ómicron son significativamente más débiles que los de la variante original y Delta”.

Tong aseguró durante la entrevista que la citada variante supone un menor riesgo de enfermedad grave que la gripe común.

Pese a “propagarse más rápido que las cepas originales”, la mayoría de pacientes “ni siquiera tienen fiebre o tos” y los informes de diversas provincias chinas muestran que “más del 90% de casos son asintomáticos o leves”, explicó Tong.

Por su parte, la agencia oficial de noticias Xinhua publicó un artículo que declaraba que “el período más difícil ya ha pasado” y que “ya se han sentado las bases para ajustar las medidas de prevención”.

“Con el debilitamiento de la patogenicidad de Ómicron, la acumulación de experiencia y la generalización de las vacunas, el país se enfrenta a una nueva situación”, sostuvo Xinhua.

Xinhua y CCTV se suman así a otros medios oficiales que han quitado hierro al riesgo que presenta la variante Ómicron, en contraste con el seguimiento que han hecho estos más de 2 años de los estragos causados por el virus en el resto del mundo mientras China mantenía unos niveles de contagios mínimos.

El Diario del Pueblo, rotativo del Partido Comunista chino, señalaba la semana pasada que no hay evidencias que demuestren la existencia del llamado “Covid persistente” y consideró “improbable” que los pacientes recuperados de Covid contagien el virus.

La viceprimera ministra, Sun Chunlan, a cargo de supervisar la política de ‘Cero Covid’, aseguró la pasada semana que la baja patogenicidad del virus y la alta tasa de vacunación de más del 90% de la población, entre otros factores, han “creado las condiciones” para que el país “ajuste las medidas contra la pandemia” al estar en “una nueva situación”.

Algunas ciudades comenzaron a relajar las estrictas medidas de prevención de la política de ‘Cero Covid’, que consiste en el aislamiento de todos los contagiados y sus contactos cercanos, estrictos controles fronterizos, confinamientos parciales o totales en los lugares donde se detectan casos y pruebas PCR constantes a la población urbana.

Poco antes, el hartazgo ante las restricciones había desembocado en protestas en ciudades como Pekín, Shanghái, Cantón o Wuhan, en las que se gritaron consignas como “no quiero PCR, quiero comer” o “devolvedme mi libertad”, aunque en algunas instancias se llegó incluso a pedir el derrocamiento del presidente chino, Xi Jinping, y del gobernante Partido Comunista Chino.

Según las cifras oficiales, desde el comienzo de la pandemia fallecieron 5,235 personas en China, donde algunos estudios sostienen que el ‘Cero Covid’ ha salvado millones de vidas.

Con información de EFE

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