NOVELA: El Benigno de Minán

Por Alfonso Martínez Mayorga 

El gran coloquio

Parte XI

Cierto día, se encontraba la familia Tamez reposando la comida, descansaban al pie del sillón en su pequeña sala, Cirito escuchaba la plática de sus padres recostado en el piso al lado de la mesa de centro, escribía algo en su cuaderno, parecía como si tomara nota y a la vez realizara sus deberes escolares. Los embelesados esposos yacían sentados en el piso reclinados en el mueble, repasaban satisfechos las conclusiones del Director sobre el debate del sábado. 

La vida para ellos era algo más que respirar, definirse, delimitarse, crecer y multiplicarse, se trataba del sentido que envolvía todo aquello, de la gran proeza de La Creación y la Virtud de sentirse vivo, con presencia, con ideas universales, sin discriminación, ideas sin sexo, sin posición social, nacionalismo, raza o intelecto selectivo, pero sobre todo, llevar una vida con sentido humano y acorde al propósito del bienestar común. 

La familia Tamez podía sentir correr su sangre por las venas, ahora reconocían que para lograr llevar nuestra existencia en el plano de lo humano, no existe más que una decisión trascendental, es decir, se trata de nuestra propia decisión, sin implicar ninguna institución, partido, o asociación de ningún tipo, es como una revolución silenciosa que va sumando adeptos sin causar disturbios, sin violencia, ya que en esencia se trata de desarrollar mayor consciencia de vida, con propósito más humano. 

En sentido estricto, la revolución de la consciencia no se trata de un cambio que implique a cierto número de individuos que se ponen de acuerdo en alguna reunión social, se inicia individualmente, sin recibir aplausos, sin distinciones ni galardones públicos, no se puede expresar este cambio por el camino de las acciones sociales o comunitarias, tampoco depende de ninguna doctrina establecida, se trata, como lo hemos indicado, de una colectividad armonizada de conciencias (7) que va sigilosamente en camino a la proporción óptima para crear armonía natural. 

Los Tamez eran los vivos artífices de este despertar, acrecentando cada vez más la necesidad de reconocer que existen principios humanos absolutos, que si bien, han permanecido ocultos por otros intereses tal vez económicos, tal vez de poder, de control y sometimiento... 

 Como fuere, esta metáfora de mejorar el mundo depende de que cada uno de nosotros nos demos cuenta de la doble realidad en que vivimos; una, la que ha sido creada a través de la mente y otra; la que sólo se puede crear cuando superamos los opuestos, cuando se resuelve humanitariamente la polaridad a la que la mente está expuesta, cuando llegamos a comprender que lo bueno y lo malo no existen, cuando podamos explicarnos por qué la salud y la enfermedad son una sola, cuando comprendamos que sólo existe un propósito trascendental: Ser Feliz; y a su vez, reconozcamos que no existen caminos “sociales o institucionales” para llegar a ser feliz. 

 Ellos sabían perfectamente que esta hermosa paradoja significa que Usted va a ser feliz cuando supere sus pensamientos egoístas y evolucione psicológicamente, desarrollando otra consciencia que no precisamente está en el cerebro, sino en todo su Ser. Luego, podrá genuinamente decidir el desarrollo de su consciencia estrictamente humana y psicológica, la cual le dará la energía suficiente para respetar toda forma de vida y ecosistema, no porque su mente le ordene “ser feliz”, sino en el sentido trascendental y unitario de vivir la vida con responsabilidad. 

 Este logro en ningún sentido es egoísta, un humano en trascendencia es un individuo con consciencia de vida que sirve a los demás bajo el principio de la unicidad. Por supuesto, influye indirectamente propiciando equilibrio en nuestras relaciones y es la clave para establecer armonía óptima, cuando LA SUMA de individuos mentalmente menos egoístas y más humanos cumpla con las proporciones determinadas en la relación simple 

 Se escuchó el silbido de la correspondencia en la puerta, había llegado una carta de un conocido personaje, quien gustoso los invitaba al Coloquio Internacional cuyo tema, supuso, sería del interés de sus acérrimos cómplices del despertar, ya que en resumen, se disertaría sobre EL SINCRETISMO EN LA ACTIVIDAD HUMANA. 

 El ilustre antropólogo había quedado tan complacido con nuestros amigos, que no dudó en enviarles algunos pases para asistir como espectadores. En esta ocasión, la sede del evento sería otra prestigiosa institución, la Universidad “O”. 

 Realizaron un viaje relámpago y de repente, se encontraron en el gran auditorio tenuemente iluminado y con mayor intensidad sobre el pódium, ya había iniciado el Coloquio, se dirigieron apresuradamente hacia sus lugares reservados con antelación, a unos veinte metros de los ponentes… 

 Sociólogo: 

El sociólogo venía de decir: “En cada nivel de la vida moderna se observa la misma constante: incertidumbre”9 

Por más moral y ética que apliquemos a nuestras relaciones, lo invariable es la enajenación y el control. Esto se debe a que tanto la moral como la ética fueron inventadas no para erradicar la maldad, sino para justificarla, puesto que operan a nivel de comportamiento y no a nivel de consciencia. 

NO SOMOS LA ESPECIE HUMANA8, ya que como individuos biológicos, nos apegamos más a las leyes de la Naturaleza animal, donde el más astuto y fuerte es el dominante, abriendo así la posibilidad de un mundo dividido entre gobernantes y subordinados… hasta llegar a los más vastos extremos para conseguir dicho control; tiranía, miedo, opresión, corrupción e innombrables vejaciones a la dignidad y la vida misma. 

Sin embargo, como civilización seguimos creyendo que esta situación de dominio y control es necesaria, que no puede ser de otra manera, y sólo por una razón mediática: EL PROGRESO. 

Educador: 

…No parece ser de otra manera mi estimado sociólogo, al parecer, todo está orientado hacia el progreso, pero, no todos podemos progresar, la mayoría de DESCAPITALIZADOS no pueden salir de su condición de subordinados, a menos que la educación sea orientada a otro objetivo más equitativo y trascendental: EDUCAR PARA SER FELICES, cultivando el espíritu y cambiando radicalmente “el Poseer”, por “el Ser”. 

Político: 

En eso hemos avanzado mucho ‒irrumpió el político‒. Si bien, el gobierno no puede proveer satisfactoria, concreta y objetivamente a todo el pueblo, por lo menos hacemos el intento, ofreciendo educación gratuita y obligatoria, además de numerosos servicios como sanidad, cultura y deporte… 

Economista: 

…Decir que “no puede” es aceptar su incompetencia como servidor público, ya que  es posible proveer las capacidades10 necesarias para lograrlo, pero al parecer no hay voluntad. El gobierno sabe que no basta con educar gratuitamente, eso sin implicar la calidad educativa, la cual depende de las intenciones implicadas dentro del sistema dominante. 

Tampoco basta con brindar eventos culturales “gratuitos” si la gran mayoría no dispone de la capacidad de tiempo para asistir, y aquí hay que agregar que “tiempo es dinero”, ya que se encuentran absortos en el trabajo para subsistir con un salario que raya en lo indigno, mientras que en las esferas del gobierno ni se discuten las capacidades necesarias para resolver esta situación, siendo la principal solución: UN SALARIO DIGNO. 

Sociólogo: 

El mundo que camina hacia el progreso está diseñado para mantener el poder en unos pocos y el control y dominio de muchos, para lograrlo, se vale de las INSTITUCIONES. Tales estructuras son respetables, no obstante, en aras de esta escalada egoísta hacia el poder, cada una sirve al propósito de la élite sin reparar en el equívoco, y todo ello no es más que seguir los pasos de una herencia biológica natural, de hecho, en todo el Reino animal podemos observar este orden social que se comporta de la misma manera. 

La gran diferencia es, que nosotros hemos inventado una excusa para la impunidad y así burlar la conciencia del daño moral, como bien lo dije, nuestro gran pretexto es el PROGRESO, pero aún si esto fuera válido, lo cierto es que este sistema se obliga a servir sólo a unos cuantos. 

Sin medir su coste a futuro, cada gobernante ha pretendido y procura vivir su momento al máximo de opulencia, y el pueblo, sometido por esta herencia biológica, sólo se deja llevar, porque de alguna manera intuye cierto ordenamiento natural, pero sin reflexionar sobre la posibilidad de otras alternativas. 

Economista: 

El PIB mide toda actividad productiva, excepto lo que hace que valga la pena vivir (9), por ello la verdadera economía es la del bienestar. En un contexto egoísta, la economía progresista sólo crea mayor desigualdad. No obstante, podemos llegar a un mundo sin pobreza, no existe impedimento material alguno que lo impida, ya lo demostró Muhammad Yunus11, sólo basta, como bien dice nuestro querido sociólogo: VOLUNTAD.  

Educador: 

La educación debería participar en la creación de un MODELO COMPLETO DE SOCIEDAD, consciente y más humano. Incluso, hemos relegado Las Artes al rincón de los castigados, por no lograr sensibilizar las sociedades. El Arte se ha convertido en un producto de consumo al alcance de los pudientes, el pueblo no participa ni siquiera a través de sus artesanías o sus tradiciones, les hemos quitado el valor y su identidad debido a la gran economía global y progresista. 

La tecnología por su parte, refuerza la pérdida de identidad desde temprana edad. En las redes sociales es tan fácil añadir y borrar “amigos”, que se vuelven innecesarias las habilidades sociales o de comunicación, este hecho incrementa la enajenación y aislamiento de los jóvenes, dejándolos a expensas de cualquier político astuto y con ansias de poder (9).  

Político: 

¡¿Acaso está insinuando que somos oportunistas…?! 

En ese momento, entra en escena El Benigno… 

El Benigno: 

No venimos a insinuar… describimos nuestra realidad al margen de dos posibilidadesPENSAR Y CREAR CONSCIENCIA 

No deberíamos diferenciar entre: “pensar” y “ser consciente”. De la unificación de estos opuestos se deriva el sincretismo de toda actividad, ésta sola prueba nos permitiría resolver existencialmente todos los opuestos: 

Salud o enfermedad; bueno o malo; humano o animal; inteligencia o sabiduría; ignorancia o conocimiento; subjetivo y objetivo; absoluto o relativo 

Complementar nuestra realidad como animales pensantes y tener presencia como Seres conscientes, es el PROPÓSITO más alto en la existencia. Los sabios proclaman una antigua Ley espiritual: la Ley del Dharma, cuyos componentes nos enseñan que estamos aquí para descubrir la verdadera realidad de nuestra existencia, más allá de nuestra percepción; el segundo componente es servir al prójimo incondicionalmente; y el tercer y último componente de esta Ley se refiere a poder expresar nuestro talento único. Por tanto: PENSAR CON LA CONSCIENCIA DE SERVIR ES EL SINCRETISMO EN TODA ACTIVIDAD HUMANA. 

Al tiempo que decía su discurso, el Benigno surgía de la obscuridad por detrás de los ponentes, parecía flotar saliendo de una nube blanca, no sin antes agradecer la oportunidad de su presencia como invitado especial y guía espiritual designado, continuó diciendo… 

Vivimos en una modernidad líquida (8) donde un individuo intenta integrarse a un nuevo tipo de sociedad global, pero sin identidades fijas, insiste en encontrar su lugar cambiando de máscara según la ocasión. Dado lo voluble de esta forma de identidad, dependemos cada vez más del otro, pero ese “otro” es un fantasma como nosotros en esta efímera relación, por lo que no logramos “ser vistos”, no tenemos presencia, ni como personas ni como humanos en trascendencia. 

Sumado a esta circunstancia, la ilusión de diversificar el conocimiento resulta ser una trampa, EL CONOCIMIENTO DISGREGADO NO CONDUCE A LA VERDAD, sólo nos ha impedido el DESARROLLO DE UNA CONSCIENCIA UNIVERSAL, por contra, mantiene los opuestos sin complementarse, crea desconfianza, confunde la misión que cada uno de nosotros adquiere como individuos pensantes, nos hace egoístas y, lo más importante, nubla la facultad absoluta de desarrollar mayor consciencia de vida. 

A miles de años de evolución, aún no aprendemos la lección de La Vida, no nacemos para sobrevivir o morir como animales, nacemos para trascender nuestro momento, para buscar el espíritu que se esconde en cada uno de nosotros, para participar de la memoria colectiva de nuestros ancestros, para entender que existen Verdades Universales y Estados de Consciencia, cuya principal característica es que son absolutos, no dependen de la época ni de condición social alguna, valen por sí mismas, el error consiste en querer ajustarlas a las condiciones sociales vigentes o bien, al nivel de conocimiento alcanzado: 

…SON VERDADES UNIVERSALES (tienden a lo absoluto) 

  • Electromagnetismo; la fuerza electromagnética; 
  • E=mc2; la energía puede convertirse en masa y viceversa; 
  • La velocidad de la luz (y la radiación electromagnética); es constante en el vacío; 
  • Lo humano; fuerza psíquica siempre positiva. 

Ninguna verdad universal depende de ninguna variable, sin embargo, su efecto es el que medimos relativamente. 

…SON ESTADOS DE CONSCIENCIA (tienden a lo absoluto) 

  • Ser Feliz, no es un derecho impuesto, es más bien una aspiración; 
  • El Amor, es absoluto, se tiene la capacidad de amar o simplemente no se tiene; 
  • La Libertad, no se impone, no se otorga ni se veda por decreto, es inherente a la condición humana… 

Los estados de consciencia psicológica no dependen de nuestro cerebro, no son mentales ni tienen que ver con la inteligencia o condición social, son cualidades humanas intrínsecas que deben cultivarse trascendiendo. Debido a que la evolución biológica es incapaz de llevarnos hacia la transformación humana, lo psicológico no depende de ninguna etapa de madurez física. 

Es así de sencillo: Tenemos la capacidad de amar o no la tenemos. Se es libre o no se es libre. No existen amores mediáticos, se puede tener la ilusión de “querer a medias” pero no amar a medias, aquel que ama la vida tiene más probabilidades de llegar al estado de consciencia que llamamos AMOR, porque conlleva ver las cosas en un plano más general, superponiendo “todo” antes que sus propios intereses. 

Lo mismo sucede con la libertad, aquel que es libre lo será aunque se encuentre encerrado en una pequeña celda con barrotes, porque tiene una visión más elevada del sentido de existir… Los estados de consciencia psicológica no son relativos, por tanto, no son sentimientos ni emociones, tampoco se corresponden a nuestras experiencias, excepto aquellas vivencias que son verdaderamente trascendentales para humanizarnos. 

Se es feliz y nos sentimos satisfechos por lograr el equilibrio en la vida, por establecer armonía en nuestras relaciones y por el simple hecho de favorecer genuinamente a los demás, y por consiguiente, lo podemos lograr en cualquier época o condición social. Nacemos para descubrir el propósito que nos conducirá a desarrollar cada vez más nuestra Naturaleza Humana… 

Lo sorprendente de ello, es que no se requieren conocimientos académicos ni doctrinales para lograr trascender, únicamente se requiere conocerse a sí mismo tal como uno es, y luego, tomar la decisión transpersonal de desarrollar mayor consciencia de vida… dejar de ser rencoroso, pesimista, prejuicioso o egoísta es un buen comienzo. 

Como corolario, debemos insistir que el equilibrio social en nuestras relaciones y en toda actividad humana, es y siempre ha sido: PENSAR CON LA CONSCIENCIA DE SERVIR 

Terminando de decir esta última frase, el Benigno miró con ternura a su nieto, quien instintivamente, fijó su vista en el abuelo al tiempo que ambos sonreían complacidos… 

…Esa noche no había luz de luna, el pequeño Cirito irrumpió en el cuarto de sus padres, apenas se vislumbraba la ventana con la incipiente luz de las estrellas, aún no amanecía y caminando a tientas, llegó hasta la cabecera con la intención de despertar a su madre, dándole afanosos empujones y hablándole en voz muy baja… pretendía no despertar a su padre pero fue el primero en sobresaltarse. 

–¡Qué sucede!–, exclamó Dorante padre medio adormecido al tiempo que se erguía… 

Cirito extendió el brazo en el pecho de su padre para tranquilizarlo. 

–¡Algo maravilloso!–, exclamó embelesado mientras que la Señora Naura se reclinaba para abrazar a su hijo. 

–¡Vamos Dorante, qué es tan importante…–, susurró Naura incorporándose. 

–¡EL CONOCIMIENTO DISGREGADO NO CONDUCE A LA VERDAD!–, recitó Cirito emocionado, acababa de estar con su abuelo y quería que sus padres lo supieran… el equilibrio social en nuestras relaciones siempre ha sido: PENSAR CON LA CONSCIENCIA DE SERVIR El sueño había sido tan real, que sólo se percató de ello años después, cuando sobrepasó la edad del desconcierto. 

Aquel Coloquio imaginado con detalle había influido tanto en Dorante, que siempre que podía, trataba de escribir lo dicho por aquellos simbólicos personajes, quienes iban cobrando vida a lo largo de su crecimiento. En ocasiones, creía ver al mismísimo político en el regente de su pueblo, o tomar forma en el presidente de la gran ciudad donde estudiaba. 

En otras ocasiones, parecía que el economista era un vidente cuya premonición se ajustaba exactamente a la realidad de su país, pero sin lugar a dudas, lo que más recordaría para siempre, era la satisfacción de haber entendido el discurso de vida de su abuelo. Su memoria permanecía en Minánlugar donde aprendió el imperativo que desvela la sabiduría más profunda de todos los tiemposENTRE MÁS HUMANO ERES, MÁS CALIDAD DE VIDA TIENES (12). 

Lo humano es la trascendencia a la que estamos invitados, sin embargo, no todos queremos asistir a esta fiesta de redención consigo mismo, algunos prefieren el legado de la naturaleza animal y el deseo de dominio, otros en cambio, se afanan por disfrutar un día más en compañía de sus seres queridos, agradeciendo la inteligencia y cada una de las virtudes logradas, sin pretender más que la armonía y el bienestar común… 

…Mientras que otros permanecerán indiferentes en su condición de personas, es así como ha girado el mundo desde su creación… 

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