Pagó Gobierno 497 mdp por predio y bienes de ex Zona Militar: Nacho

Aunque la operación, desde el punto de vista jurídico, se manejó como un intercambio de donaciones, el Gobierno del estado pagó cerca de 500 millones de pesos por el predio y bienes distintos a la tierra de lo que fue el cuartel de la 20 Zona Militar, informó el gobernador José Ignacio Peralta Sánchez en rueda de prensa previa a su comparecencia en el Congreso del Estado que será hoy.

El mandatario explicó que el convenio suscrito con la Secretaría de la Defensa Nacional, en el inciso a, dice que la Sedena se compromete a realizar los trámites para poner a disposición del Instituto de Administración y Avalúos de Bienes Nacionales (Indaabin) el predio del campo militar número 20, a fin de que sea retirado de su servicio y desincorporado del patrimonio inmobiliario federal, y que lo entregue a título gratuito al Gobierno del estado una vez que haya concluido con la construcción y equipamiento de las nuevas instalaciones en el predio y con los recursos económicos que le proporcionará el Gobierno del estado.

El inciso b, al que también dio lectura el mandatario, señala que el Gobierno del estado, además de donar a favor del Gobierno federal el inmueble en donde actualmente se ubica la 20 Zona Militar, en Loma de Fátima, se obliga a proporcionar a la Sedena recursos económicos por la cantidad de 493.5 millones de pesos, que es la cantidad que resultó de la valuación del predio de calzada Galván, que son el terreno y los bienes distintos a la tierra.

En ese sentido, Peralta Sánchez recordó que se tuvo que adquirir el terreno de Loma de Fátima, para luego, con la autorización del Congreso del Estado, donarlo al Gobierno federal para uso y destino de la 20 Zona Militar.

Por lo que toca a las instalaciones de la calzada Galván, señaló que de acuerdo al avalúo, el terreno tiene un valor de 398.8 millones de pesos, sin contar los bienes distintos a la tierra, que de acuerdo a otro avalúo comercial se calcularon en 134.2 millones de pesos, que sumados dan un total de 533 millones de pesos.

Sin embargo, dijo, el acuerdo se estableció solamente en 493 millones, aunque por algunas donaciones pequeñas, aumentó finalmente a 497 millones 978 mil 264 pesos, que se entregaron en ocho transferencias bancarias.

“En resumen, la operación que se llevó a cabo desde el punto de vista jurídico, fue un intercambio de donaciones. El Indaabin me dona a título gratuito el terreno y yo le dono a la Sedena la cantidad de dinero que resultó de los avalúos que se describieron”, y en ese sentido, “las donaciones condicionadas jurídicamente equivalen a una operación de compraventa”, expuso.

El mandatario recordó también que de los 497 millones requeridos, “solamente le solicitamos al Congreso del Estado autorización de un crédito por la cantidad de 200 millones de pesos para cumplir con el convenio, por lo que se hizo un esfuerzo muy importante para cubrir los 297 millones de pesos faltantes, sin recurrir a un financiamiento por esa cantidad”.

Recordó que del proceso de adquisición de lo que fue el cuartel militar se enviaron dos expedientes: uno al Archivo Histórico, que está a la disposición de todos los ciudadanos que quieran consultarlo y el otro al Congreso del Estado.

Dijo que no se incluyó el acuerdo de coordinación, porque la Sedena pidió que se mantuviera como información reservada hasta que se concluyera la operación, lo cual ya sucedió, al estar solo en proceso de escrituración.

“Estábamos esperando concluir con el proceso de escrituración, que es de carácter procesal, administrativo, en donde ya están todos los elementos, porque queremos que obre en el Registro Público de la Propiedad una escritura que diga con toda claridad que este terreno es del Gobierno del estado y eso está en proceso”, refirió.

Por último, el gobernador Peralta Sánchez dijo que si hubiera llevado a cabo por parte del Gobierno federal la desincorporación de las instalaciones de calzada Galván a través de la compraventa y no de una donación, se hubiera tenido que hacer una licitación pública abierta, en donde el Gobierno del estado hubiera participado, pero que no garantizaba que se lo fueran a adjudicar pagando lo que se hubiera ofrecido en la licitación, con el riesgo de que si ofrecía mejores precios un desarrollador de vivienda, entonces el lugar en vez de ser algo que los ciudadanos van a decidir qué hacer, “sería una bonita colonia, con unas cinco mil casas, más o menos”.

Print Friendly, PDF & Email
Sin Comentarios

Deje su Comentarios