Ciencia y Salud

Regen Village: Así funcionará el primer barrio que produce su propia energía

Si los datos sobre población mundial prevén que en el año 2050 seremos cerca de 10.000 millones de habitantes en la tierra, o nos comprometemos a gestionar de otro modo la energía que consumimos y nuestra relación con los recursos del planeta, o “Houston, tenemos un problema”.

Precisamente como fruto de este pensamiento surge el proyecto Regen Village, un innovador barrio en las afueras de Ámsterdam capaz de generar su propia energía y que, según aseguran sus responsables, en una primera etapa tendrá 25 casas funcionando a pleno rendimiento. Se trata de una propuesta revolucionaria que puede convertirse en un modelo de barrio regenerativo hasta ahora sin precedentes.

Regen Village estará ubicado en la ciudad holandesa de Almere, a 20 minutos de Ámsterdam en tren. En esta aldea cada vecino producirá su propia energía, cultivará sus alimentos, gestionará sus residuos y reciclará su agua. ¿Cómo? Aprovechando los avances de las energías renovables, la geotermia, la aeroponía o la biomasa.

El propósito es que sean 100 las viviendas que formen esta comunidad autosuficiente y, poco a poco, trasladar este modelo a otros países de Europa como Suecia, Dinamarca, Noruega, Alemania o Bélgica. Este barrio no solo supondría un modelo innovador de gestión urbana, dándole un pequeño respiro al planeta, sino que serviría de gran ayuda a las economías familiares e, incluso, a los presupuestos de los gobiernos locales.

Claves energéticas de Regen Village

La idea de Regen Village parte de un trabajo de investigación de la Universidad de Stanford cuyo promotor, el empresario James Ehrlich, decidió involucrar al estudio de arquitectura danés Effekt para hacerlo realidad. Pero ¿cómo funcionará este barrio y cómo será esa minuciosa relación entre todos los procesos energéticos que se han proyectado?

Según el plan, la comunidad de Regen Village producirá su propia energía con técnicas de biomasa, energía eólica, geotermia o energía solar. El diseño de una red inteligente permitirá, por ejemplo, enviar esta energía a un garaje donde poder cargar coches eléctricos compartidos. Y es que está claro que la autosuficiencia en este barrio tiene como base la colaboración de sus habitantes.

El compostaje será esencial en la articulación de todo el proyecto. Muchos de los residuos se utilizarán para alimentar al ganado quien con su estiércol alimentará, a su vez, a un tipo de mosca básica en el menú de peces cuyos desechos sirven para fertilizar las frutas y verduras de los huertos para consumo propio. Un ejemplo perfecto de eficiencia energética en cadena y completamente cerrada. Por su parte, los residuos no compostables serán convertidos en energía en una planta de biogás.

El apartado del cultivo de alimentos está basado en un sofisticado sistema de huertos verticales, jardines estacionales y agricultura orgánica que engloba aeroponía, acuaponía o permacultura, mientras que un sistema de almacenamiento aprovechará el agua de lluvia o las aguas grises para el riego.

No sabemos si Regen Village lucirá tulipanes y molinos de viento como muchos de sus vecinos holandeses, pero está claro que en su caso el aprovechamiento sostenible de la energía será el icono distintivo de este esperanzador barrio.

 

Con información de  FastCompany

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