Restauradora mexicana trabajará un año becada en el Museo del Prado

La joven mexicana Silvia Ixchel García se adentrará durante un año en el taller de restauración del Museo Nacional del Prado de Madrid, una de las pinacotecas más importantes del mundo gracias a una beca de la Fundación Iberdrola México.

“Cuando termine esta beca, lo dije incluso en la entrevista (para ser becada), yo lo que quiero es que todo lo que aprenda pueda venir y ponerlo en práctica en nuestro patrimonio y compartir con mis colegas, hacerlo lo más extensible posible”, dijo este martes a EFE la restauradora de 31 años.

García estudió Restauración de Bienes Muebles en la Escuela Nacional de Conservación, Restauración y Museografía (Encrym), y actualmente trabaja en el Centro Nacional de Conservación y Registro del Patrimonio Artístico Mueble, que pertenece al Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA).

Este martes (6) se realizó la entrega formal de la Beca Internacional Museo Nacional del Prado en restauración en un evento en la Ciudad de México en el que la restauradora se mostró emocionada ante la oportunidad y el viaje que, dijo, si todo va bien iniciará en septiembre.

Desde entonces y durante 12 meses, García comenzará a trabajar y aprender de las miles de obras que alberga el Museo del Prado. Fundación Iberdrola México financiará su estancia.

La persona adecuada

Enrique Quintana, coordinador jefe de Restauración y Documentación Técnica del museo, compartió con la prensa a través de videollamada la emoción de todo el equipo por recibir próximamente a Silvia Ixchel, quien pasó varias pruebas complejas y entrevistas para poder ser la elegida entre más de 30 solicitantes.

“Ha sido maravilloso encontrar una persona (…) con grandes conocimientos técnicos, ganas de trabajar y un gran conocimiento del arte. Nos encantó como personalidad y como profesional”, dijo Quintana.

Además, estuvo de acuerdo con la becada en cuanto al retorno del aprendizaje, pues aseguró que “es muy joven” y podrá transmitir todo lo que vea e incluya en su experiencia y currículum.

También resaltó la importancia de esta beca en cuanto a la labor de difusión del arte y el enlace entre restauradores de España y México, ya que “el arte no entiende de fronteras”.

“Yo desearía incrementar nuestra relación del Museo del Prado con México (…) Deseo que esta beca sea la primera de muchas más”, sentenció.

Con él coincidió Liébano Sáenz, presidente del patronato de la Fundación Iberdrola México, que defendió la relevancia de que Iberdrola diversifique sus apoyos y obra social más allá de lo relacionado directamente con la energía.

“Esta beca une dos de nuestros pilares: cultura y formación”, aseveró.

Y la restauración es una profesión no tan conocida, consideró Silvia Ixchel, pero con este tipo de oportunidades se le da “difusión y valoración”.

A la hora de definir la restauración, la joven destacó que va mucho más allá de lo que se tiende a pensar, pues cada pieza cuenta con una historia que el restaurador debe investigar, conocer y preguntar para luego poder realizar una intervención acorde.

“Nosotros realizamos un diagnóstico, nos convertimos en sus médicos, vemos de qué pie cojea y por qué ha tenido esas alteraciones. Una vez que sabemos el porqué, (…) a partir de eso lo que hacemos es que este valor y significado siga a pesar del paso de los años, porque por algo llegó a nuestras manos”, terminó García.

Con información de EFE

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