Robots albañiles, nuevos compañeros en los equipos de obra

Ya no podemos imaginar un futuro en el que robots o sistemas inteligentes no estén presentes en nuestra vida doméstica o colaborando con nosotros en trabajos profesionales que hasta ahora solo podía llevar a cabo un humano.

Que esta ayuda autómata e inteligente llegue también al mundo de la construcción es solo cuestión de tiempo. Y si no atento a estos tres prometedores prototipos que hemos encontrado y que pronto podrían estar en la calle: obreros de la construcción robotizados listos para formar parte de las cuadrillas de albañiles más innovadoras.

Hadrian X. el robot albañil que construye una casa en dos días

La empresa australiana Fastbrick Robotics ya presentó hace algo más de un año su primer proyecto de robot constructor, su Hadrian 105, para demostrar que la tecnología que había desarrollado era posible. Pero ahora nos sorprende con un modelo mejorado capaz de construir, si trabaja sin parar, una casa en solo dos días.

Hadrian X, que así se llama el robot, tiene un brazo mecánico integrado en un camión que le ayuda a moverse para realizar las tareas de construcción, como colocar hasta 1.000 ladrillos en una sola hora. Los ladrillos se mueven a través de un sistema de cinta transportadora dentro de su brazo y, mediante un sensor y un láser, Hadrian X es capaz de construir las paredes dejando espacio para puertas, ventanas, cableado o fontanería, según el diseño que los constructores le hayan programado. Una ayuda inestimable para los equipos de trabajo de las obras que, según dicen, costaría dos millones de euros y podríamos ver trabajando próximamente.

SAM, el robot que pone 3.000 ladrillos al día

Un proyecto parecido encontramos en EE.UU promovido por la empresa Construction Robotics, pero en este caso se llama SAM y, según dicen sus creadores, ha superado los récords de los albañiles más diestros colocando hasta 3.000 ladrillos al día. SAM, (Semi-Automated Mason), no trabaja solo, necesita la ayuda de dos obreros, esta vez sí, humanospara llevar a cabo tan vertiginosa tarea.

SAM está compuesto por una plataforma móvil que se va adaptando a las características del terreno, una cinta transportadora, un brazo robótico y una bomba de cemento. Mientras que un operario carga el robot con ladrillos, otro albañil se encarga de alisar el hormigón que, previamente, SAM ha depositado sobre cada uno de los bloques que coloca. Este trabajo colaborativo entre máquina y humanos ya ha comenzado a ponerse en práctica en Estados Unidos y acaba de aterrizar en el Reino Unido, donde empezará a utilizarse en solo dos años.

In Situ Fabricator1, un robot albañil que trabaja muy fino

La propuesta robotizada de la Escuela Politécnica ETH Zúrich para entornos constructivos lleva como nombre In Situ Fabricator1 y trae una novedad que lo distancia de los anteriores ejemplos: es capaz de saber dónde está y fabricar los muros exactamente en el espacio pensado para ellos.

In Situ Fabricator1 dispone de una serie de cámaras y sensores para mapear su entorno y procesadores internos que le permiten planificar las tareas que los operarios le programan. Gracias a este despliegue de tecnología, el robot albañil puede construir paredes con su brazo robótico en el lugar exacto comparando su mapa de emplazamiento con los planos del arquitecto.

Su primera demostración ha sido la construcción de un doble muro de ladrillos de 6’5 metros de largo por 2 de alto formado por más de 1.600 ladrillos. Con la ayuda de la geolocalización y esa capacidad de anticiparse a las condiciones del entorno, el muro resultante está formado por ladrillos colocados con una precisión de menos de siete milímetros, un trabajo con la finura casi del artesano. Además, tiene una conexión a internet para que los arquitectos puedan realizar cambios sobre los planos en tiempo real siempre que sea necesario.

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