Saturan migrantes refugio en Tamaulipas; analizan reducir las comidas para seguir operando

La llegada de 150 migrantes haitianos este viernes (13) a un refugio en la ciudad de Matamoros, Tamaulipas, ha provocado la saturación del lugar, con espacio para 250 personas, y una crisis por la falta de recursos.

El encargado del refugio, Samuel Isaí Reyna que, junto con activistas mantienen el lugar, señalaron que están impedidos de recibir a más personas y familias e incluso, dijeron, “se les da tres veces al día la comida y estamos pensando seriamente en que solo vamos a dejar una comida para que pueda rendir un poco más”.

Más de 150 migrantes, una gran mayoría originarios de Haití, algunos centroamericanos y mexicanos, llegaron hoy al sitio, ubicado al sur de la ciudad de Matamoros, para pedir se les diera acceso mientras logran cruzar a la Unión Americana.

“No tienen dónde quedarse, tienen que rentar habitaciones o dormir en la calle. Se lo he dicho a la cónsul de Estados Unidos que es problema de ellos y no los veo aquí haciendo algo al respecto. Ese es el trabajo de ellos, pero lo tenemos que hacer nosotros” declaró el director del refugio, Abraham Barberi.

Antes de operar como albergue, el edificio era un centro religioso, pero a raíz del Campamento Migrante, que estaba en el margen del río Bravo y fue clausurado hace más de un año, se propuso que este lugar diera protección a unos 60 extranjeros y desplazados mexicanos, sin embargo, ante las circunstancias se tuvo que aceptar a los migrantes que llegaban de otros países de Centro y Suramérica a México.

Barberi, líder religioso, informó que no cuentan con capacidad para resguardo, ya son 250 personas, entre niños, mujeres y adultos, que viven en ese lugar, lo que ha reducido el espacio y ha mermado en los alimentos, como los insumos diarios.

Los migrantes al enterarse de que no había oportunidad de habitar temporalmente en el sitio optaron por retirarse a buscar alquilar una vivienda o insertarse en alguna casa con compatriotas o, en última opción, pernoctar en la calle a la deriva de la delincuencia que flagela este municipio fronterizo.

Otro factor a considerar fue que la pandemia, y su afectación a la economía, provocó que las donaciones al refugio disminuyeran y en los cálculos que tienen los activistas se avizora que hasta agosto podrán sostener la asistencia y después podrían cerrar.

Linel Jolivens, de Haití, y su familia han observado cómo llegan sus compatriotas y migrantes de otros países suplicando asistencia, pero al no existir posibilidad, tiene que encaminarse a otro punto de la localidad para encontrar el apoyo que requieren.

De continuar el movimiento de migrantes por esta frontera, activistas han advertido que será complicado prestar servicios a las familias que a pesar del cierre de los puentes internacionales por parte del gobierno norteamericano, continúan extendiéndose por el norte de México.

La región vive un flujo migratorio récord hacia Estados Unidos, cuya Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP, en inglés) detectó a más de 1.7 millones de indocumentados en la frontera con México en el año fiscal 2021, que terminó el 30 de septiembre.

Pero México también ha afrontado críticas por el despliegue de más de 20 mil elementos de las Fuerzas Armadas en la frontera norte y sur para retener a los migrantes, de los que deportó a más de 114 mil en 2021.

Con información de EFE

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