Deportes

Se conforma Real Madrid con el 2-1 sobre el Shakhtar en la Champions

La falta de puntería de un Real Madrid que chutó en 35 ocasiones, hasta 13 a puerta para marcar 2 goles, con el acento brasileño de Rodrygo y Vinícius, provocó que pasase de los momentos de mayor diversión del curso a una innecesaria tensión frente al Shakhtar (2-1).

Necesitaba tranquilidad el Real Madrid en la Liga de Campeones, dejar su grupo prácticamente sentenciado con su pleno de triunfos, para desde ahora rotar y centrarse en el pulso liguero con el Barcelona. Para ello era obligado ganar al Shakhtar, que ya bastante mérito tiene en competir con la situación que se vive en Ucrania.

A la diversión le faltaron goles hasta que el acierto lo puso Rodrygo en una competencia especial. La mitad de sus goles de blanco llegan en una Champions en la que ya dejó su nombre para la eternidad con el doblete en el espacio más corto al City, en una de esas remontadas que alimentan la leyenda del rey de Europa. Desde su nueva ubicación soltó un disparo pegado al poste a los trece minutos que tumbó la resistencia de Trubin.

El segundo parecía sentenciar el partido y anunciar una goleada. En plena avalancha, Benzema buscaba su reencuentro con el gol, a Vinícius le impedían bajo palos su doblete y más tarde se topaba con Trubin en una de esas que un goleador no debe perdonar. Perdonó tanto el Real Madrid que, aunque pareciese increíble, la primera llegada con peligro del Shakhtar puso el partido en un puño.

La tijera libre de Zubkov al pase desde la izquierda de Mykhaylichenko, volvió a sacar las carencias defensivas de un Real Madrid que no logra dejar su portería a cero en ningún partido. Solamente lo lograba en la Liga de Campeones, ante Celtic y Leipzig, pero el mal liguero se extendió sin que Lunin en su debut en la competición pudiese hacer nada para evitarlo.

El partido pasó de tener cara de goleada a convertirse en aviso si se levantaba el pie del acelerador, como demostró Alaba al borde del descanso, perdiendo la marca y permitiendo a Shved sentirse cerca del empate.

En la reanudación Real Madrid salió volcado en busca de la sentencia, constantemente en área rival pero sin precisión en el momento de la definición. Alaba de cabeza y el enésimo disparo de Valverde fueron los intentos más claros junto a la mano firme de Trubin a Rodrygo para evitar el tanto por bajo.

El mérito del Shakhtar fue la resistencia, lograr no perder la cara al partido cuando fue atropellado y esperar su momento. Pudo ser con su estrella, Mudryk en una carrera que descosía a la zaga blanca y acabó con Lunin sacando como pudo un rechace.

El apagón madridista llegó siendo dueño de la posesión pero sin verticalidad, con un susto en un balón muerto en el segundo palo y ante algún intento final sin precisión del Shakhtar. El duende de Benzema no aparece, alejado de nuevo del gol pese a sus intentos, con 2 claras finales cuando el palo impidió el tanto de Marco Asensio. Lo mejor era el pitido final del colegiado para un Real Madrid que bordó el futbol por momentos y sintió la exigencia en cuanto rebaja su intensidad.

Con información e imagen de EFE

Botón volver arriba