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Se prepara Ottawa ante el anuncio de nuevas protestas extremistas

La Policía canadiense advirtió este lunes que está preparada ante la amenaza de nuevas protestas gubernamentales, como las que paralizaron la capital canadiense en febrero de este año, y que están anunciadas para el 1 de julio, el Día Nacional de Canadá.

El jefe de Policía de Ottawa, Steve Bell, declaró este lunes durante una rueda de prensa que las autoridades temen que los grupos que a principios de año organizaron el llamado “Convoy de la libertad”, y ocuparon durante semanas el centro de la capital canadiense, protagonicen nuevas protestas aprovechando la fiesta nacional.

Este año, por primera vez desde 2019, los alrededores del edificio del Parlamento canadiense, en el centro de Ottawa, serán el escenario de las celebraciones del 1 de julio, a las que tradicionalmente asisten miles de personas.

Pero la Policía prevé que la multitud que acudirá el próximo viernes para participar en las festividades será mayor de lo habitual después de que grupos antigubernamentales y extremistas hayan anunciado protestas.

Bell dijo que las celebraciones no serán como las de otros años, “con multitudes más numerosas y un mayor espacio ocupado” y que la Policía se está preparando para enfrentarse a nuevas “protestas ilegales” tras lo sucedido a principios de año en Ottawa.

A finales de enero, un convoy de camioneros llegados de distintos puntos del país se manifestaron frente al Parlamento canadiense para oponerse a las medidas contra el Covid-19.

Pero un grupo de unos 400 camiones y centenares de personas, en muchos casos vinculados con grupos de extrema derecha, decidieron mantener la protesta de forma indefinida y durante semanas ocuparon el centro de la ciudad, lo que causó graves problemas en la capital canadiense.

Al mismo tiempo, grupos de camioneros en otros puntos del país bloquearon varios puestos fronterizos claves, impidiendo el tráfico de vehículos, provocando graves pérdidas económicas tanto en Canadá como en Estados Unidos.

El caos obligó al primer ministro canadiense, Justin Trudeau, a recurrir a poderes especiales de emergencia para responder a las protestas, que buscaban el derrocamiento del Gobierno.

La ocupación de Ottawa solo concluyó el 18 de febrero cuando la Policía desalojó de forma violenta a los manifestantes y arrestó a más de 70 personas.

Con información e imagen de EFE

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