Cultura

“Solo una mujer”, cuando el arte abre una ventana

Por Noel Olmos*

Hablar de “Solo una mujer” es conocer la adaptación del monólogo “La mujer sola” de Darío Fo y Franca Rame, es la única obra en Colima con más de 150 presentaciones protagonizada por la misma actriz, Carmen Solorio

Esta puesta en escena incluye los testimonios reales de una colimense víctima de violencia intrafamiliar y, en esta ocasión, se presentó con dos funciones en el Foro Universitario “Pablo Silva García”, los días 20 y 27 de noviembre. 

La obra narra la vida de María,  ama de casa, quien es víctima de maltratos y humillaciones por parte de su marido, y lleva  una vida de interminable sufrimiento y dolor. 

A las 7 de la noche con la música de la grabadora a todo volumen, María entra a escena apurada por planchar, se le ve apurada planchando ropa pero de repente su mirada se queda fija… hay alguien más detrás de su ventana. En ese preciso momento inicia una conversación íntima con una vecina que en este caso es el público que acudió al recinto. 

Entre gritos saluda, “¡Hola vecina ¿cómo está?, no la había visto!”  pero como la música está demasiado fuerte no se escucha nada y al bajar el volumen de la grabadora, otro sonido interrumpe la charla, era la televisión que también está a todo volumen. 

María se emociona mucho al tener con quién platicar, rápidamente entra en confianza y empieza a relatar su vida, con una tristeza oculta tras una sonrisa. En repetidas ocasiones normaliza los maltratos y las humillaciones que sufre por parte de su marido. “Tú ya estás gorda, celulítica y fea, ya nadie te va a querer así”, nos dice María, en su rostro podemos ver la tristeza y a la vez el conformismo con el que vive. 

Vive acosada por su marido,  él le habla al teléfono para ver si está en casa, la tiene encerrada con llave… prácticamente secuestrada;  consolándose ella misma con la frase “ya ni modo, esta vida me tocó”. 

Incluso en el sexo, el esposo de María solo la utiliza como un objeto, “yo siempre tengo que estar lista para él, bañada, arreglada y dispuesta, aunque aquí entre nosotros yo no siento nada”, comenta María. Ella nunca ha llegado al orgasmo y esa palabra le parece extraña, por un momento se vuelve algo cómica. 

María platica que conoce bien los puntos en donde las mujeres son más sensibles, esto gracias a una revista que leyó hace tiempo. Al borde de las lágrimas cuenta la vez que sintió amor por primera vez en su vida, fue con un muchacho más joven,  él le daba clases de inglés y terminó enamorándose de ella. María sintió por primera vez que alguien la amaba. Su rostro iluminado con una sonrisa, nos transmite ese sentimiento de amor que se siente al ver a la pareja o a alguien que amamos, esa alegría inexplicable del corazón. 

Al principio, María se negó a ese sentimiento pero aquel joven estaba tan enamorado de ella que enfermó al no poderla ver más;  tanto que, la mamá del joven fue a buscar a María para que la ayudara, porque solo ella tenía la cura para su hijo. María accedió en ir a visitar al joven, en el encuentro renació el amor y la llama de la pasión se encendió, por primera vez María disfrutaba del sexo, “de lo que me estaba perdiendo” se le escucha mencionar. Esa aventura le devolvió un poco de alegría a su vida, los días ya no eran tan grises.

La alegría que por fin experimentaba María le duró poco, cuando un día su marido mandó a alguien que la siguiera y la encontró desnuda en el cuarto del joven, el mundo se le vino encima.  Llena de vergüenza y culpa regresó a su casa, se encerró en el baño y tomó la decisión de terminar con su vida cortándose las venas. 

Después, con una voz calmada y con una tristeza inmensa,  dice “mi marido tumbó la puerta y me encontró tirada, fue ahí que tomó la decisión de no dejarme morir”, por esa razón la tiene encerrada, por eso ella pone la música a todo volumen para mantenerse distraída y no pensar más en la vida que “le tocó”. 

Hubo muchos silencios en el Foro Universitario “Pablo Silva García”. El público lo sabe: una de cada tres mujeres en el mundo ha sido agredida física o sexualmente, la violencia contra las mujeres constituye una violación a los derechos humanos. 

Estudiante de 7mo semestre de la Licenciatura en Periodismo de la Facultad de Letras y Comunicación.

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