Colima

Trabaja Desarrollo Rural en detección oportuna del picudo negro del cocotero

Uno de los principales problemas que enfrentan los productores de coco en la entidad está relacionado con la plaga del picudo negro del cocotero, Rhynchophorus palmarum, un insecto cuya versión adulta tienen una cutícula dura y de color negra, con un tamaño entre los 4 a 5 cm en longitud y 1.4 cm de ancho.

De acuerdo a un informe de la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales y la Comisión Nacional Forestal (Conafor), los síntomas externos de las palmas infestadas son una coloración amarillenta progresiva del área foliar, destrucción de las hojas emergentes y necrosis en las flores.

Las hojas se secan en orden ascendente en la corona y eventualmente caen, sin embargo, los síntomas externos no son suficientes para una clara identificación. De ahí la importancia que desde el Gobierno de Colima se le da a la mitigación y control de la plaga para que no se extienda y dañe las 15 mil hectáreas que en la actualidad se dedican a este cultivo.

Entrevistado al respecto, el subsecretario de Desarrollo Rural, Jaime Enrique Sotelo García, refirió que el del coco es un cultivo “digamos redituable”. Es cierto tenemos un problema con relación al picudo, que ha ocasionado la muerte de diversas palmas, fundamentalmente en aquellos productores que no tienen los cuidados necesarios para evitar que esta plaga se reproduzca”.

Según los datos de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural en 2017 en Colima se cosecharon 14,440 hectáreas de este cultivo, produciendo 18,872 toneladas, teniendo a los municipios más productores en Tecomán, Armería, Manzanillo y Coquimatlán. En 2018 Colima fue el segundo estado del país con mayor producción de copra o coco, sólo por detrás de Guerrero.

Según los datos de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural en 2017 en Colima se cosecharon 14,440 hectáreas de este cultivo, produciendo 18,872 toneladas de este cultivo teniendo a los municipios más productores en Tecomán, Armería, Manzanillo y Coquimatlán. En 2018 Colima fue el segundo estado del país con mayor producción de copra o coco, sólo por detrás de Guerrero.

La producción nacional de 2021 alcanzó las 474,139 toneladas, 16.9% más que la producción promedio de los últimos 10 años. Con Guerrero, Jalisco y Sinaloa como sus principales productores.

Este descenso en la producción ocupa a la actual administración que según palabras de Sotelo García ha recorrido prácticamente todos los ejidos para incorporarlos al diseño del control del picudo y con ello se brinde protección a este cultivo.

En la actualidad, dijo el funcionario, el Gobierno de Colima ha impulsado una campaña donde se han inyectado recursos para el control del picudo.

El subsecretario de Desarrollo Rural detalló que se plantea implementar algunos sensores que permitan la identificación temprana y oportuna de los estadios iniciales de la larva. De lograrse ese objetivo, los beneficios serían considerables.

Explicó que en primer lugar con ese este método no se aplicarían agroquímicos en toda la parcela, sino únicamente en las palmas donde se estén reproduciendo los insectos, lo que además aportaría un mejor control sobre la plaga.

Finalmente, “si esto se puede establecer sería ventajoso para la producción pues significaría la pérdida de menos palmas y una menor afectación al cultivo”.

El funcionario señaló que el picudo negro del cocotero puede ser controlado a tal punto que permita que los cultivos puedan ser rentables, sin embargo, no puede erradicarse pues eso existe un método eficaz.

“En medida que sea rentable el cultivo de coco para los productores, en esa medida seguramente va a seguir existiendo el picudo, pero no a niveles que hagan que pongan en riesgo las plantaciones”, concluyó.

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