Vehículos autónomos se abren paso en la minería

La minería es una de las áreas fundamentales en la extracción de materias primas. También una de las más peligrosas. Historias como las de los mineros atrapados en Chile nos recuerdan que, a pesar de los avances tecnológicos, este viejo oficio no está exento de riesgos. Ahora, sin embargo, la tecnificación ofrece nuevas vías para reducir la exposición de vidas humanas gracias a la ingeniería robótica. Si los drones hace tiempo que han conquistado los cielos, los coches autónomos avanzan a pasos agigantados y ya se están implantando los vehículos subacuáticos no tripulados, solo queda una frontera por conquistar: el reino subterráneo. Un mundo oscuro al que muchas veces no llegan las señales GPS y donde las toneladas de roca y los túneles laberínticos dificultan las transmisiones inalámbricas. Es aquí donde entra en juego la tecnología de cámaras desarrollada por un equipo del Australian Centre for Robotic Vision (Centro Australiano de Visión Robótica), perteneciente a la Queensland University of Technology. En el proyecto también ha estado implicado Caterpillar, el fabricante estadounidense de vehículos industriales.

Hasta ahora se empleaban sistemas láser de posicionamiento, pero los investigadores australianos han propuesto una alternativa más eficaz y asequible: un sistema de cámaras que permite el posicionamiento a través de algoritmos inspirados en la biología. Es decir, imitando la forma en que los insectos y animales evitan obstáculos y trazan rutas en un terreno desconocido. Además, han programado un sistema de inteligencia artificial que descarta las imágenes imprecisas, ya sea porque son borrosas o porque haya demasiado polvo ambiental. Una de las grandes ventajas de su propuesta es que no requiere la instalación de infraestructuras adicionales en la mina.

Ya se han llevado a cabo varios ensayos en minas australianas que demuestran la viabilidad de la tecnología. En estos momentos la precisión del posicionamiento tiene unos márgenes de varios metros por lo que el objetivo consiste en incrementarla hasta alcanzar un margen de centímetros, lo que abriría las puertas a la utilización de vehículos plenamente autónomos.

Automatización de la minería: dónde estamos

Las investigaciones del Centro Australiano de Visión Robótica es solo una pieza más en la progresiva automatización de las operaciones mineras. En las minas a cielo abierto es cada vez más habitual encontrar camiones pesados de carga sin conductor gracias a las iniciativas de ingeniera robótica de grandes fabricantes de maquinaria como Caterpillar o Komatsu, que se han aliado con empresas de software como ASI (Autonomous Solutions, Inc). Entre las tecnologías más habituales se encuentra el radar, los sistemas LiDar de posicionamiento por láser y la navegación por GPS.

Rio Tinto, una de las mayores empresas mineras a escala mundial, tiene ya un porcentaje de camiones autónomos muy elevado en algunas de sus minas. Máquinas de trescientas toneladas de peso que trasladan la carga de mineral sin conductor son ya casi la cuarta parte de la flota de cuatrocientos vehículos utilizada en los yacimientos de Pilbara (Australia). Estos titanes son capaces de detectar un simple arbusto que se cruce en su camino y detenerse en seco. Naturalmente, la seguridad es una prioridad absoluta en máquinas de este tamaño.

El objetivo de Rio Tinto es lograr la autorización para un tren autónomo que recorrerá los 1.700 kilómetros que separan las dieciséis minas y los cuatro puertos de Pilbara. El centro de control se encuentra actualmente en Perth, al otro lado de Australia. Allí los operarios controlan en tiempo real cualquier incidencia desde la comodidad de sus sillas de oficina.

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