Una pasajera mostraba su pasaporte covid a un vigilante en la estación Tiburtina de Roma, el pasado 1 de septiembre. EFE/EPA/MAURIZIO BRAMBATTI

VIDEO: Obliga Italia a trabajadores a contar con pasaporte Covid-19

Italia se ha convertido en el primer país europeo en exigir el pasaporte sanitario Covid a los trabajadores públicos y privados, una medida de carácter general que abre una brecha en el continente europeo, donde las exigencias de ese documento son más escasas y se centran en empleados de sectores muy concretos y, como usuario, en el ocio y la hostelería.

Italia

La decisión del Gobierno italiano afecta a 23 millones de trabajadores públicos y privados entre el 15 de octubre y el 31 de diciembre, y establece que sin el pasaporte sanitario no se podrá acceder a ningún lugar de trabajo, aunque existen dudas sobre cómo se aplicará en las grandes empresas y la reacción de los trabajadores, porque hay millones de personas mayores de 30 años que aún no han sido vacunadas.

Un reciente sondeo apunta que cerca del 75% de los italianos -casi el 75% de la población por encima de los 12 años ya ha sido vacunada- está de acuerdo con la obligación del certificado sanitario contra el Covid-19.

Con la medida aprobada este jueves en el Consejo de ministros, el presidente del Gobierno, Mario Draghi, consigue evitar imponer la vacunación obligatoria, con la que él estaba de acuerdo, pero que habría acarreado problemas constitucionales y creado una ruptura con sus socios de la Liga.

Alemania

En Alemania no es obligatorio vacunarse contra la Covid-19, tampoco para determinados grupos profesionales, y la ley recoge únicamente el derecho a recibir una vacuna contra el SARS-CoV-2. Por tanto, un empleador no puede emprender medidas contra aquellas personas no vacunadas y en caso de permitir el acceso a sus instalaciones únicamente a personas inmunizadas deberá seguir pagando el salario a los trabajadores no incluidos en este grupo.

Desde el 10 de septiembre existe la obligación de notificar el estatus de vacunado o sanado para empleados en determinados sectores como escuelas, guarderías, residencias, centros de acogida e instituciones penitenciarias. Y desde el 23 de agosto está en vigor la regla de estar vacunado, sanado o con test negativo para acceder al interior de bares y restaurantes, gimnasios, eventos, hospitales, residencias de ancianos y hoteles, entre otros.

Reino Unido

El Gobierno británico ha decidido no dar luz verde por ahora al denominado “pasaporte” Covid para entrar en clubes nocturnos o grandes eventos en Inglaterra, pero no descarta su aplicación si la situación epidemiológica empeora este otoño-invierno. Ese pase, que en principio iba a ser introducido en Inglaterra este octubre, debía indicar si una persona ha recibido la pauta completa de vacunación, un test negativo de Covid-19 o haber terminado una cuarentena y haber dado negativo en una PCR.

No obstante, los trabajadores de las residencias de ancianos deben contar con la pauta completa de vacunación, de lo contrario no podrán continuar sus labores en estos centros.

Francia

Francia aprobó en julio una ley para exigir el pase sanitario a ciertas categorías de trabajadores y usuarios de servicios. La ley incluía también la obligación de vacunación para determinadas profesiones y el final de la gratuidad de los test de detección que no tuvieran justificación médica. El objetivo de la medida es impulsar el proceso de vacunación y evitar cierres en futuras olas epidémicas.

La entrada en vigor del pase sanitario fue gradual. El 21 de julio comenzó en museos, cines y otros establecimientos culturales y deportivos, y el 9 de agosto en bares, restaurantes, transporte de larga distancia y otros lugares que reciben público, como grandes centros comerciales.

Desde el 30 de agosto es obligatorio para 1.8 millones de trabajadores que trabajan en contacto con el público (bares, restaurantes, cines, teatros, museos, instalaciones deportivas o administraciones que traten directamente con clientes). Los responsables del centro de trabajo son los encargados de verificar el pase, con sanciones que pueden alcanzar hasta un año de prisión y una multa de 9 mil euros. En septiembre se ha hecho necesario también para entrar a las fiestas universitarias.

Con información e imagen de EFE

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