Unos 350 mil inmigrantes venezolanos quedaron en riesgo de deportación luego de que la Corte Suprema de Estados Unidos revocara una orden judicial que frenaba el fin del Estatus de Protección Temporal (TPS), eliminado por la Administración Trump.
El fallo, de solo 2 párrafos, representa una de las mayores pérdidas de estatus legal para extranjeros en la historia reciente del país.
La decisión elimina la protección contra la deportación y el permiso de trabajo para los beneficiarios, mientras continúa la batalla legal emprendida por 6 venezolanos y la Alianza TPS. “Ahora tememos ser deportados y tendremos dificultades para mantenernos”, expresó una de las demandantes, identificada como E.R. en un comunicado.
El abogado Ahilan Arulanantham, de la Universidad de California en Los Ángeles, indicó que el Gobierno puede ahora eliminar el TPS de inmediato, dar un plazo de 60 días o esperar la resolución del litigio. Por su parte, la Casa Blanca ha defendido que el TPS para Venezuela contradice el interés nacional y que la justicia no debe intervenir en decisiones migratorias urgentes.
Organizaciones como la Red Nacional de Jornaleros (NDLON) y la Unión Estadounidense de Libertades Civiles (ACLU) advirtieron que la medida tiene tintes políticos y afecta a todos los inmigrantes protegidos por el TPS. Actualmente, hay beneficiarios de 16 países bajo este programa, incluidos 200 mil salvadoreños.
El Supremo también estudia una apelación relacionada con el permiso humanitario CHNV, que benefició a unos 500 mil migrantes de Cuba, Haití, Nicaragua y Venezuela. Activistas como Adelis Ferro, del Venezuelan American Caucus, afirmaron que la lucha continuará pese al revés judicial.

