La senadora Mely Romero Celis hizo un enérgico llamado a las autoridades federales y estatales para atender de inmediato el colapso operativo que enfrenta el puerto de Manzanillo desde hace más de 15 días, situación que, según advirtió, ya ha causado pérdidas superiores a los 150 millones de pesos a la economía local y nacional.
Durante una rueda de prensa en la sede estatal del PRI, la legisladora federal atribuyó esa crisis a la falta de eficiencia por parte de las autoridades tras una manifestación de trabajadores de la aduana ocurrida entre el 12 y el 14 de mayo.
“Las autoridades no han podido regularizar la operación ni recuperar la eficiencia en el puerto más importante de México. Esta situación ha generado pérdidas millonarias y está afectando seriamente la economía del país y, por supuesto, la de Colima”, declaró Romero Celis.
La senadora subrayó que el impacto no solo se refleja en los números, sino también en la vida diaria de los trabajadores y sectores relacionados, como el transporte. Señaló que los transportistas son de los más afectados, pues las maniobras de revisión que antes tomaban alrededor de 3 horas ahora tardan hasta 72 horas, provocando filas interminables de tráileres.
“Los operadores esperan hasta 8 horas o más, sin acceso a agua, alimentos o baños. Esto pone en riesgo su salud y su integridad. Ya hemos visto en ocasiones anteriores casos de paros físicos entre los conductores”, agregó.
Romero advirtió que esa situación podría traducirse en la pérdida de contratos millonarios y en una caída significativa del posicionamiento y la competitividad internacional del puerto.
“Las repercusiones podrían tardar no semanas ni meses, sino años en revertirse. Se requiere una inversión urgente en personal capacitado, infraestructura, inspección y maquinaria”, insistió.
La senadora recordó que existe un compromiso presidencial de invertir en el Vaso II de la Laguna de Cuyutlán, proyecto que busca ampliar el puerto, pero advirtió que, si no se pueden resolver los problemas actuales, “poco se puede esperar del desarrollo futuro”.
Finalmente, destacó un dato preocupante: actualmente hay solo entre 3 y 5 puntos de inspección para los tráileres, cuando se necesitarían al menos 25. “Es evidente la ineficiencia con la que estamos operando. No podemos permitir que el puerto colapse por negligencia o falta de visión”, concluyó.

