Cientos de activistas y simpatizantes de la organización ambiental Greenpeace se concentraron ante la sede europea de la ONU en Ginebra, Suiza, para pedir un tratado que limite con la mayor fuerza posible la producción de plásticos, un día antes de que comiencen allí decisivas negociaciones sobre la materia.
Vestidos con camisetas rojas y naranjas, los manifestantes corearon eslóganes como “¡Reducir la producción de plástico!”, con el objetivo de aumentar la presión sobre los negociadores de más de 170 países y 600 organizaciones que se reúnen en el Palacio de las Naciones de la ONU del 5 al 14 de agosto.
“Greenpeace aspira a una reducción de al menos el 75% en la producción de plásticos antes de 2040”, subrayó el director de la organización en Ginebra, Graham Forbes, quien agregó que el tratado debe suponer, entre otros aspectos, el fin de la existencia de los objetos plásticos de un solo uso.
“La polución plástica está impulsando el cambio climático, la pérdida de biodiversidad y contaminando cada rincón del planeta. También se está infiltrando en nuestros cuerpos, corazones, pulmones, cerebros y embriones”, advirtió.
Aunque las 5 anteriores negociaciones han estado presididas por la oposición a un acuerdo de países productores de petróleo (apoyados por grandes economías como China y la India), Forbes destacó que Greenpeace, activo impulsor de campañas contra el plástico, sigue siendo optimista.

