Aunque la temporada de estiaje de este año 2025 ha registrado una disminución en el número de incendios forestales respecto a años anteriores, el comandante del Cuerpo de Bomberos Voluntarios de Tecomán, Édgar Doria Torres, advirtió que continúan prácticas peligrosas, como las quemas no controladas que siguen poniendo en riesgo a las comunidades rurales.
“Sí ha bajado un poco la cantidad de incendios, pero las causas siguen siendo las mismas: quemas realizadas sin ninguna precaución, sin guardarrayas, sin supervisión. Esto provoca que el fuego se propague hacia ranchos e incluso viviendas”, señaló el comandante en una entrevista.
Dijo que uno de los focos de mayor incidencia es el tramo entre la cabecera municipal y la comunidad de Cerro de Ortega, donde se han atendido varios siniestros tanto en terrenos agrícolas como cerca de la carretera. “Incluso hemos tenido intervenciones en la autopista, donde el humo afecta la visibilidad y representa un riesgo adicional para los conductores”, agregó.
Doria Torres explicó que la mayoría de las quemas se hacen para limpiar terrenos, pero sin considerar medidas mínimas de seguridad. “Pocas personas se toman el tiempo de hacer guardarrayas adecuadas. A veces sólo usan una pala, lo cual no es suficiente ni seguro”, enfatizó.
Además, reconoció que algunas quemas podrían ser intencionales. “Hemos encontrado indicios de que ciertos incendios pudieron ser provocados deliberadamente, ya sea por descuido o como método rápido para preparar la tierra”, advirtió.
El comandante hizo un llamado urgente a la población, en especial a los productores rurales, para que soliciten asesoría antes de iniciar una quema y lo hagan siempre con acompañamiento de Bomberos o Protección Civil. “No se trata solo de evitar pérdidas materiales. Está en juego la vida de las personas”, concluyó.

