Apple anunció en una conferencia de prensa junto al presidente Donald Trump su compromiso de invertir otros 100 mil millones de dólares para ampliar su producción en Estados Unidos, elevando así su inversión total en el país a 600 mil millones de dólares en los próximos 4 años, con el objetivo de evitar futuros aranceles.
“El anuncio de hoy es uno de los compromisos más importantes en lo que se ha convertido en uno de los mayores auges de inversión en la historia de nuestra nación”, dijo Trump en la rueda de prensa, celebrada en el Despacho Oval.
En ese sentido, el mandatario celebró que empresas como Apple estén “regresando a casa”.
Por su parte, el director ejecutivo de Apple, Tim Cook, dijo que su compañía, al igual que Trump, apuestan por “la innovación y la fabricación en Estados Unidos”.
“Nuestros productos se diseñan aquí. Contratamos y crecemos aquí, y generamos 450 mil empleos con miles de proveedores y socios en los 50 estados”, detalló Cook.
No obstante, la compañía de la manzana mordida depende de más de tres millones de trabajadores en su red de suministro en China y recientemente ha expandido su producción en India, lo cual no se alinea con los planes de Trump.
China ha sido la principal base de fabricación y de montaje de la compañía en los últimos 20 años, pero en los últimos años la compañía estadounidense ha trasladado parte de su producción a Vietnam, Tailandia e India.
Apple anunció en febrero que planeaba invertir 500 mil millones de dólares y contratar a 20 mil personas en Estados Unidos durante los próximos cuatro años, además de abrir una fábrica en Texas para fabricar las máquinas que impulsan su incursión en la inteligencia artificial.
Además, según anunció la compañía en un comunicado hoy, una academia de fabricación en Detroit, que abrirá el 19 de agosto, ofrecerá consultas y cursos a empresas más pequeñas sobre cómo incorporar la inteligencia artificial en la fabricación.
No es la primera vez que Apple promete más inversión en Estados Unidos, ya hizo acuerdos similares, aunque menores, durante la administración del demócrata Joe Biden y el primer mandato de Trump.
Uno de los objetivos de Trump es que la compañía de California comience a fabricar sus populares teléfonos iPhone en Estados Unidos.
A comienzos de este año, Trump amenazó con imponer un arancel del 25% a los productos de Apple si la compañía no trasladaba la fabricación de sus dispositivos a Estados Unidos.
El pasado mayo, Cook dijo en una llamada con inversores que si los aranceles planteados por Trump se mantenían en el nivel actual, estos tendrían un impacto de unos 900 millones de dólares en costos para el gigante tecnológico.
Las acciones de Apple, que han experimentado caídas en lo que va del año debido a la política arancelaria de la Casa Blanca, subieron en la sesión de este miércoles más de un 5%, tras la filtración del aumento de la inversión en EUA.

