Para exigir respeto a los derechos de los pueblos originarios, a la madre Tierra y pronunciarse a favor de la construcción de la paz en el estado de Chiapas, más de 3 mil indígenas maya tzeltales, tzotziles, choles y tojolabales se manifestaron en la comunidad de Bachajón, municipio de Chilón.
La movilización, convocada por el Gobierno Comunitario de Chilón, la Pluriversidad Autónoma Comunal Yutsilal Bahlumilal, colectivos indígenas y el pueblo creyente, reunió a comunidades desde la selva chiapaneca que caminaron más de 5 kilómetros en una marcha pacífica y simbólica.
Durante la manifestación, los participantes denunciaron los megaproyectos impulsados por el Gobierno federal, encabezado por la presidenta Claudia Sheinbaum, que, aseguraron, atentan contra su territorio, violan su derecho a la autodeterminación y denunciaron la criminalización de defensores del medioambiente y derechos humanos.
Miguel Vázquez, vocero de los manifestantes, expresó: “Somos un pueblo que camina por el sí a la vida desde la espiritualidad de la no violencia, que cuida y defiende a la Madre Tierra”.
Uno de los actos más significativos fue la siembra de 6 árboles tipo ceiba, símbolo de fuerza y vida para los pueblos mayas, en sitios considerados sagrados.
En cada espacio se encendieron velas y se realizaron oraciones comunitarias por la paz y la vida.
Denuncian irregularidades en proyectos
Los manifestantes también denunciaron irregularidades en el proceso de consulta sobre el proyecto conocido como “Autopista de las culturas”, al señalar que no fue previa, libre, ni informada, como lo establece la ley, pues solo se instalaron casillas en municipios y poblados grandes excluyendo a las comunidades directamente afectadas.
Cuestionaron además la publicación tardía del Manifiesto de Impacto Ambiental (MIA), difundido después de la consulta pública y elaborado por una empresa interesada en el proyecto, lo cual, advirtieron, pone en duda su objetividad y no refleja los daños reales al ecosistema y a las comunidades.
También acusaron al Gobierno de Chiapas de haber iniciado las obras en Palenque el 8 de junio de 2025 sin contar con la MIA aprobada y sin el consentimiento de los propietarios de las tierras, lo que consideraron un acto de despojo.

