Un sindicato de maquinistas y trabajadores aeroespaciales de la división de Boeing dedicada a la defensa rechazó la oferta más reciente de convenio colectivo del gigante de la aeronáutica tras casi 3 meses en huelga para reclamar mejoras en salarios, beneficios y condiciones laborales.
Los trabajadores del área de San Luis (Misuri), donde Boeing tiene una fuerte presencia desde hace más de 80 años, votaron no (51%- 49%) a la nueva propuesta que, según la dirección sindical, demuestra cómo la empresa sigue sin abordar “las prioridades fundamentales de su mano de obra cualificada y dedicada”.
Este desacuerdo entre los aproximadamente 3,200 miembros del Distrito 837 de la Asociación Internacional de Maquinistas y Trabajadores Aeroespaciales (IAM, en inglés) prolonga la protesta, que ahora entrará en su decimotercera semana y ya ha retrasado la entrega de aviones de combate y otros equipos.
El voto de hoy marca la cuarta negativa de los trabajadores a propuestas de la compañía, que esta vez incluía un aumento salarial del 1.5% y un pago único del 2.5% en el cuarto año para los empleados mejor remunerados.
“Boeing afirmó haber escuchado a sus empleados, el resultado de la votación de hoy demuestra que no lo han hecho”, declaró en un comunicado Brian Bryant, presidente internacional de la influyente IAM, que cuenta con unos 600 mil miembros en activo y jubilados.
Según Bryant, la directiva de Boeing continúa “insultando a quienes construyen las aeronaves militares más avanzadas del mundo” y aseguró que los trabajadores “no se dejarán engañar por estrategias de relaciones públicas”.
“Ya es hora de que Boeing deje de escatimar en costos a los trabajadores que hacen posible su éxito y negocie un trato justo que respete sus habilidades y sacrificio”, insistió.
La oferta de Boeing es muy similar a la que ya había descartado el sindicato. La empresa, por su parte, ha dicho que no mejorará su proposición mientras dure la huelga.
La directiva de la compañía en San Luis afirmó esta semana que, de aprobarse la votación, los huelguistas podrían volver al trabajo el 3 de noviembre.

