El Gobierno de Bélgica presentó una reforma de la llamada “ley del futbol”, que endurecerá las sanciones por comportamientos violentos, racistas o provocadores y reforzará los mecanismos de seguridad en los estadios.
Entre las principales novedades de la reforma de una ley que data de 1998 figuran multas más elevadas, la creación de una base de datos nacional de prohibiciones de estadio y un sistema de control automatizado de acceso, informó el Ministerio de Seguridad e Interior de Bélgica.
El importe mínimo de las multas se duplicará, pasando de 250 a 500 euros, mientras que los actos de racismo y xenofobia serán castigados con una sanción mínima de 2 mil euros y una prohibición de estadio de hasta 3 años.
Las agresiones físicas se sancionarán con al menos 2,500 euros y la ley incluirá también cualquier actitud “amenazante, injuriosa o provocadora”.
Los infractores podrán además ser condenados a realizar trabajos en beneficio de la comunidad, mientras que se reforzarán las medidas de prevención contra los actos violentos y los comportamientos discriminatorios.
El texto prevé también controles automatizados de acceso en los estadios mediante esta base de datos y hacer a los clubes corresponsables del comportamiento de sus aficionados, de forma que deberán aplicar prohibiciones temporales a quienes cometan infracciones, incluso antes de una decisión judicial definitiva.
El Gobierno belga espera que la reforma, elaborada junto con la Federación Belga de Futbol (RBFA) y los organizadores del campeonato nacional Pro League, entre en vigor a lo largo de 2026 tras su aprobación parlamentaria.

