Rafael Nadal, a 1 año de su retiro, repasó su trayectoria y valoró su vínculo con Roland Garros como el logro más importante de su carrera. En una entrevista con Universo Valdano (Movistar), el ganador de 22 Grand Slam afirmó que lo vivido en París “es difícil de comparar con cualquier otro lugar” y recordó que su historia allí se construyó desde 2005, “año a año, día a día”.
El extenista explicó que muchos de sus gestos en la pista no respondían a supersticiones, sino a la necesidad de mantener la concentración en los momentos más exigentes. También admitió que tras dejar la competición vive con más tranquilidad, lejos de la responsabilidad diaria del alto rendimiento. “Se terminó una etapa excepcionalmente bonita para mí”, dijo, aunque reconoció que la adrenalina de competir “se queda para siempre”.
Nadal aseguró que afrontó el retiro preparado y en paz consigo mismo, al sentir que había agotado todas sus opciones antes de decidir. Aseguró que no guarda malos recuerdos del tramo final de su carrera y que se retiró porque su cuerpo ya no le permitía competir al nivel que necesitaba. “Me fui con la sensación de haber dado hasta la última gota”, comentó, al tiempo que recordó la cultura deportiva que lo marcó desde la infancia.
El balear destacó la influencia de su tío Toni en su disciplina y enfoque, además de valorar la relación de respeto que mantuvo con Roger Federer y Novak Djokovic. Consideró que ese vínculo también permitió a la nueva generación, con Carlos Alcaraz y Jannik Sinner al frente, competir con intensidad sin necesidad de hostilidad.

