La Oxfam en Bolivia afirmó que la eliminación del Impuesto a las Grandes Fortunas (IGF) por parte del Gobierno de Rodrigo Paz es un “serio retroceso” en la labor de redistribución de la riqueza y que esto no ayudará a reducir el déficit fiscal del país.
“Liberar del pago de impuestos al grupo más rico mientras se evalúan ajustes en el gasto social y contracción de la inversión pública es una señal de prioridades equivocadas y de sostener privilegios”, señaló la organización en un comunicado.
Oxfam alertó que con la eliminación del IGF el Ejecutivo “prioriza el alivio fiscal de un grupo muy pequeño de personas”, cuando en Bolivia es necesario “reforzar la movilización de recursos para sostener servicios esenciales y garantizar derechos de toda la población”.
La organización explicó que con los 240 millones de pesos bolivianos (unos 34.4 millones de dólares) que se recaudan anualmente con ese impuesto, el Estado podría “multiplicar” los recursos para las políticas públicas de igualdad de género, violencia contra la mujer y el fortalecimiento de las instituciones dedicadas a esas tareas.
“En un momento en que la desigualdad alcanza niveles sin precedentes, es fundamental que quienes concentran mayores patrimonios contribuyan proporcionalmente más al bienestar colectivo”, señaló.
Asimismo, la ONG indicó que los impuestos a la riqueza “son una herramienta probada y respaldada internacionalmente” que además forma parte de una agenda “para reducir las desigualdades”.
También mencionó que dichos tributos, en vez de ahuyentar la inversión privada, “contribuyen a equilibrar sistemas tributarios excesivamente concentrados en el consumo y permiten financiar bienes públicos que benefician a toda la sociedad”.
El Gobierno boliviano anunció el martes (25) la supresión de 4 impuestos que considera que desincentivaron la inversión privada y ocasionaron la salida de capitales nacionales e internacionales hacia otros países, entre ellos el IGF.

