En la sesión de Cabildo del Ayuntamiento de Tecomán, celebrada este viernes 28 de noviembre, habitantes del fraccionamiento Real del Bosque acudieron para manifestar su inconformidad por la aprobación del municipio para ceder un área de donación destinada a equipamiento urbano, con el fin de construir las llamadas Viviendas del Bienestar.
Las y los vecinos aclararon que no están en contra del programa habitacional, pero rechazaron que se utilice ese predio debido a que -recordaron- su uso original era para infraestructura pública. “Inviértanle y urbanicen un espacio, pero no en el área de donación”, reclamó Carmen Elena Flores Fuentes, quien tomó la palabra para reprochar que el Cabildo aprobara el cambio de uso de suelo sin revisar a fondo la información disponible. Señaló que, los posicionamientos de los regidores fueron “no sabíamos, no leímos, no nos informamos”, lo cual consideró preocupante.
Flores Fuentes recordó que el terreno está catalogado como área de donación de uso institucional y que modificarlo para vivienda es equivalente a “poner una casa dentro de una casa”. Expuso que esto generaría un nuevo mini-fraccionamiento que “se colgaría de nuestros servicios, de la infraestructura que hemos logrado poco a poco”.
Añadió que el ingreso de aproximadamente 600 habitantes adicionales -cálculo basado en 132 viviendas para familias de 4 integrantes- saturaría servicios como drenaje, energía eléctrica e internet. “Lean el documento, analicen el documento… no sólo pedimos una secundaria; pedimos que se nos garanticen servicios”, insistió.
La vecina enfatizó que no buscan abanderamientos políticos ni confrontación, sino respeto a sus derechos como habitantes del fraccionamiento. “Somos gente que ya revisó, que ya leyó, que ha sido ordenada y respetuosa, y pedimos lo mismo de ustedes”, dijo.
Por su parte, Luis Antonio Ramírez Rodríguez, presidente del comité vecinal que ha estado documentando el caso, señaló que pasaron “150 días recopilando información de toda la historia de Real del Bosque”, en reuniones con autoridades, inmobiliarias y especialistas.
Comentó que, aunque el proyecto provenga de un programa federal, el proceso depende de las decisiones tomadas a nivel local. “Hay 3 niveles de Gobierno que son independientes; el estado o la Federación no pueden avanzar si el gabinete municipal no acepta. Y aquí, el que aceptó fue el gabinete municipal”, puntualizó.
Afirmó que la lucha vecinal no es por una escuela -aunque reconocen la necesidad de más infraestructura educativa– sino por preservar el destino de equipamiento institucional. “Estamos peleando que ese equipamiento siga siendo equipamiento. Estamos cansados de las privatizaciones”, comentó.
Ramírez advirtió que históricamente, proyectos de este tipo se han aprobado en periodos festivos. “Dicen: téngannos confianza, pero vienen las fiestas… y en las fiestas nos madrugan. No digan que no”, señaló. Reiteró que el objetivo es que el predio sea reincorporado como área de donación y, a partir de ello, acordar con el Ayuntamiento y otras instancias los proyectos que realmente necesita la comunidad.
Antes de recibir a los vecinos, las y los regidores ya habían expresado sus posicionamientos sobre el tema defendiendo el proyecto, pero reconociendo que no se pidió opinión a los vecinos del fraccionamiento.
Como conclusión de la sesión, se acordó realizar una nueva mesa de diálogo con funcionarios estatales para revisar el proyecto de las Viviendas del Bienestar y aclarar las implicaciones del cambio de uso de suelo. Mientras tanto, el proyecto permanece pausado hasta que se lleve a cabo esta revisión conjunta.

