La población en situación de pobreza en Brasil cayó del 27.3% al 23.1% entre 2023 y 2024, la tercera caída anual consecutiva, gracias a los programas sociales y al buen momento del mercado de trabajo, informó este miércoles el Gobierno.
Alrededor de 8.6 millones de brasileños dejaron de ser pobres de un año para otro y pasaron a ganar más de 694 reales al mes (unos 130 dólares ó 112 euros).
Se trata del menor nivel desde que el Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE) empezó los registros en 2012.
En ese sentido, el indicador presenta una tendencia descendiente desde 2021, cuando alcanzó su máximo histórico (36.8%) debido al impacto de la pandemia de Covid-19 sobre la economía.
Así mismo, la población en pobreza extrema, la que recibe menos de 218 reales al mes (41 dólares), pasó del 4.4% al 3.5% entre 2023 y 2024, con 1.9 millones de personas menos en esta situación.
Reflejo de las desigualdades raciales y de género existentes en el país, las carencias económicas siguen afectando más a los brasileños negros (25.8%) y mestizos (29.8%) que a los blancos (15.1%), y más a las mujeres (24%) que a los hombres (22.2%).
El IBGE apuntó -en un comunicado- que sin programas sociales como el emblemático Bolsa Familia, impulsado por el Gobierno del presidente Luiz Inácio Lula da Silva, la pobreza afectaría al 28.7% de la población y la pobreza extrema al 10%, casi tres veces más que su nivel actual.
Además de los programas sociales, el instituto de datos del Estado brasileño afirmó que el “mayor dinamismo” del mercado de trabajo contribuyó a la reducción de las carencias.
Brasil, con una población de unos 213 millones de personas, creció el 3.4% en 2024, lo que supuso una aceleración respecto al año anterior.

