Mientras para muchas familias diciembre es sinónimo de reuniones, luces y celebración, para un número importante de adultos mayores -especialmente aquellos con alguna discapacidad- estas fechas se viven en medio de la soledad y el abandono, advirtió Delia Gómez, representante del Movimiento de Adultos Mayores y Personas con Discapacidad, en Tecomán.
La maestra señaló que, lejos del ambiente festivo que se promueve, muchos adultos mayores pasan estos días esperando una visita, una llamada o simplemente un gesto de afecto que en numerosos casos nunca llega. Explicó que algunos familiares viven fuera del municipio o del país, mientras que otros, aun estando cerca, han dejado de incluirlos como parte activa de su vida cotidiana, llegando incluso a percibirlos como una carga.
“Ellos no esperan grandes cosas, solo compañía, cariño, sentirse importantes. Un abrazo puede significar mucho”, expresó.
Gómez también cuestionó el uso político que en esas fechas se hace de ese sector, al señalar que algunos actores públicos se limitan a entregar apoyos simbólicos -como cobijas o despensas- únicamente para la fotografía, sin un acompañamiento real ni continuo que atienda sus verdaderas necesidades.
Si bien reconoció la existencia de campañas de salud impulsadas por el Gobierno, insistió en que estas deben ir más allá del trámite y convertirse en espacios de atención humana, donde los adultos mayores se sientan escuchados, respetados y protegidos.
Finalmente, manifestó su deseo de que el discurso del “apapacho” promovido desde el ámbito federal se traduzca en acciones concretas y permanentes, también desde los gobiernos estatales y municipales.
“Los adultos mayores no solo necesitan apoyos materiales, necesitan presencia, afecto y dignidad”, concluyó.

