Un escándalo sacudió a la federación de basquetbol de la región belga de Flandes, que organizará el Campeonato de Europa el próximo septiembre, después de saberse que su director general estaba al corriente de un fraude en torneos de 3×3 previos a los Juegos Olímpicos de 2021 celebrados en Tokio.
Los jugadores de la selección belga de 3×3 organizaron torneos ficticios para subir puntos en el ranking mundial y clasificarse para la cita olímpica de Japón.
El Tribunal de Apelación de Amberes condenó el pasado noviembre a un colaborador de la federación flamenca por haber asesorado sobre esas competencias ficticias al entonces capitán, Nick Celis, y a sus compañeros Thierry Mariën y Anthony Chada, y sentenció también a un fisioterapeuta que falsificó certificados de Covid-19 para que los jugadores pudieran participar en torneos durante la pandemia.
Los implicados fueron castigados con penas de entre 150 y 240 horas de trabajos comunitarios, además de una multa.
Se difundió además que el director general de la institución, Koen Umans, también estaba al tanto de la maniobra, según reveló el diario De Standaard.
El periódico obtuvo la información de una auditoría encargada por las autoridades flamencas para evitar posibles irregularidades antes del Europeo de 3×3 en Amberes.
En abril de 2021, 3 meses antes de los Juegos, Umans envió una nota interna en la que señalaba que Celis había “organizado en el pasado falsos torneos para ganar puntos en el ranking”.
El directivo mantuvo siempre que sólo conoció el asunto cuando De Standaard reveló el escándalo el 25 de agosto de 2021.
Tras la nueva revelación, varios diputados flamencos pidieron la dimisión del director general de la federación regional.

