El consejero delegado de LIV Golf, Scott O’Neil, prevé que antes del 4 de febrero, cuando empiece la nueva temporada del circuito financiado por Arabia Saudita, haya un acuerdo para que sus torneos puntúen para la clasificación mundial, algo que no sucede desde la creación de esta liga en verano de 2022.
LIV cursó el pasado 30 de junio una nueva solicitud para incorporarse al sistema del Ránking Mundial Oficial de Golf (OWGR, por sus siglas en inglés), la institución rectora que regula la clasificación de puntos que sirve de base para el acceso a los grandes torneos.
“Estamos intentando avanzar lo más rápido posible, manteniendo la integridad de la liga, para que la decisión sea fácil. La intención es que se solucione antes de que empiece la temporada, aunque yo no tengo voto”, comentó el CEO del circuito saudí en un acto ante los medios en Florida.
Tras su irrupción como competencia del PGA Tour, el circuito estadounidense, y el DP World Tour, el europeo, LIV instauró nuevos formatos en sus torneos, como la celebración de 3 jornadas en vez de 4, lo que hizo que la OWGR le excluyera de su sistema de puntuación y restó oportunidades a sus jugadores para participar en los majors.
O’Neil explicó que mantiene contactos de forma regular con el máximo responsable del OWGR, Trevor Immelman, del que dijo que habría que proponerlo como “Nobel de la Paz” en caso de que haya un acuerdo.
“Creo que tiene el trabajo más difícil del Mundo”, apuntó el directivo de LIV, quien destacó que hay personas dentro de la junta directiva del OWGR que no tienen interés en que los torneos del circuito saudí sumen puntos.
Uno de los motivos en los que LIV basa su esperanza en que haya un consenso es haber ampliado los torneos de 54 a 72 hoyos, así como aumentar el número de jugadores descendidos a final de temporada, medidas encaminadas a poner en valor la meritocracia, uno de los pilares en los que el OWGR base su método.
Anunció además que la bolsa de premios por torneo en el nuevo curso, que empezará en Riad, aumentará a 30 millones de dólares, con 22 millones para la categoría individual y 8 para equipos.
En relación con la marcha de LIV del jugador del estadounidense Brooks Koepka, y de su readmisión en el PGA Tour, O’Neil respondió: “Le deseo lo mejor para él y su familia. Si esto es lo que quiere, no habrá mayor animador de él que yo”.
Si le sorprendió lo rápido de su reincorporación al PGA Tour, en apenas 3 semanas desde su marcha de LIV, añadió: “Sería difícil meterme en la mente de una organización tan diferente a la nuestra. No quiero comentar sobre sus procesos o reglas. Yo habría hecho lo mismo, si sirve de consuelo”.
El directivo se felicitó de que las 3 estrellas del circuito saudí tentadas por el PGA Tour para que también regresen a su seno, el español Jon Rahm, el estadounidense Bryson DeChambeau y el australiano Cameron Smith, hayan rechazado la oferta.
O’Neil también se mostró optimista sobre el pleito planteado por Rahm y el inglés Tyrrell Hatton contra la decisión del DP World Tour de imponer multas a los jugadores del LIV que no participan en los torneos del circuito europeo al coincidir con los del LIV.

