El dirigente estatal del Partido Revolucionario Institucional (PRI), Enrique Rojas Orozco, reiteró que el proyecto para construir la que sería la nueva sede fue fallido desde la dirigencia que en su momento encabezó Rogelio Rueda Sánchez, y que actualmente continúa sin resolverse su situación jurídica, debido a observaciones del Instituto Nacional Electoral (INE).
En una entrevista, Rojas Orozco explicó que el inmueble presenta múltiples observaciones legales que siguen siendo atendidas, por lo que, hasta no resolverse ese proceso, no es posible valorar opciones como la venta del predio o de la infraestructura existente. Señaló además que el PRI no cuenta con recursos para continuar la construcción y que, en este momento, ni siquiera existe la posibilidad jurídica de vender una parte del terreno para obtener financiamiento.
Detalló que las observaciones del INE se relacionan con discrepancias entre la inversión que la dirigencia anterior declaró y la que la autoridad electoral percibe como efectivamente realizada, particularmente en la estructura metálica y los trabajos ejecutados. Indicó que actualmente se realiza un peritaje para determinar en qué se aplicaron los recursos, incluyendo labores que podrían no ser visibles, como limpieza o derribo, y aseguró que el partido acatará lo que resuelva la autoridad.
Finalmente, Rojas Orozco subrayó que el PRI “no es un edificio”, sino un partido que se fortalece con presencia territorial. Añadió que especular sobre posibles sanciones sería prematuro, aunque garantizó que, de existir responsabilidades, se actuará por la vía jurídica y con total transparencia.

