Los estímulos fiscales autorizados para facilitar la ejecución del Programa de Vivienda para el Bienestar en el municipio de Colima tienen una fecha de vencimiento definida: concluirán el 14 de octubre de 2027, de acuerdo con el Decreto Número 218 aprobado por el Congreso del Estado.
El decreto establece un descuento del 50% en el cobro de diversos derechos municipales vinculados con trámites de urbanización, construcción, uso de suelo y servicios catastrales, beneficios que aplican exclusivamente a desarrolladores públicos o privados que participen directamente en la ejecución del citado programa federal de vivienda.
La vigencia de esos estímulos fue acotada por el Poder Legislativo para evitar que la medida trascienda al siguiente ciclo administrativo municipal, ya que los ayuntamientos electos en 2027 se instalarán a mediados de octubre de ese año. Por ello, el Congreso determinó que los beneficios concluyan un día antes del relevo de autoridades municipales, evitando comprometer las finanzas de la siguiente administración.
Entre los conceptos que actualmente cuentan con el descuento fiscal se encuentran licencias de construcción, programas parciales de urbanización, incorporación municipal, régimen en condominio, alineamientos, números oficiales y asignación de claves catastrales en distintas densidades habitacionales, lo que representa un alivio relevante en los costos de tramitología para proyectos de vivienda social.
El propio dictamen legislativo reconoce que, si bien la aplicación de estos estímulos implica una disminución temporal en los ingresos municipales durante los ejercicios fiscales 2025, 2026 y 2027, el impacto presupuestario se considera positivo debido al beneficio social asociado a la reducción del rezago habitacional y a la garantía del derecho a una vivienda adecuada.
Cabe recordar que estos incentivos fiscales derivan del convenio de colaboración firmado entre el Gobierno del estado, los ayuntamientos y dependencias federales, con el objetivo de ejecutar más de 14 mil acciones de vivienda en Colima durante el sexenio, lo que incluye vivienda nueva para derechohabientes y no derechohabientes.
Con la fecha límite ya establecida en el decreto, desarrolladores y autoridades cuentan con un margen temporal definido para aprovechar los estímulos fiscales, antes de que esos pierdan vigencia en octubre de 2027, lo que convierte al calendario en un factor clave para la planeación y ejecución de los proyectos habitacionales.

