El Gobierno colombiano acordó con EUA que seguirá haciendo vuelos para traer a ciudadanos deportados de ese país, dijo la canciller Rosa Villavicencio, al explicar la política integral de retorno de la Administración del presidente Gustavo Petro.
“Con Estados Unidos hemos acordado seguir trayendo a las personas que van a ser deportadas, que cuentan ya con una resolución de expulsión por esta vía, y por ahora mantendremos unos 20 vuelos, uno semanal, para ir trayendo a estas personas”, manifestó la ministra.
El anuncio se produce horas después de que Bogotá y Washington retomaran este mecanismo de cooperación que permitió el regreso de varios colombianos la noche del jueves, 4 días antes de la reunión que el presidente Petro y su homólogo estadounidense, Donald Trump, sostendrán la próxima semana en la Casa Blanca.
Villavicencio explicó que este esquema se desarrolla en coordinación con Estados Unidos, un año después de la crisis entre ambos Gobiernos, luego de que el presidente colombiano se negara, el 26 de enero de 2025, a recibir un vuelo con deportados al considerar que no estaban recibiendo un trato digno.
Trump respondió de inmediato con la imposición de aranceles del 25% a los productos colombianos mientras que el Departamento de Estado suspendió por unos días la atención al público en Bogotá para la expedición de visados, pero la crisis se contuvo con gestiones diplomáticas.
Como parte del arreglo Colombia asumió la repatriación de sus ciudadanos, para lo cual envió días después 2 aviones a San Diego (California) y Houston (Texas), pero esa operación no continuó debido a varios factores, entre ellos el alto coste de cada vuelo.
Este viernes, Villavicencio reiteró que Colombia no acepta que sus ciudadanos regresen esposados, al tratarse de personas con “una situación migratoria irregular y no de delincuentes”.
En esa línea, la jefa de la diplomacia colombiana reveló que durante 2025 se realizaron 54 vuelos operados por la Fuerza Aeroespacial Colombiana (FAC), que trajeron al país a cerca de 115 colombianos cada semana, “en condiciones de dignidad”.

